¡Mucho respeto a Gualaceo!

Indigna, por decir lo menos, las actitudes desaprensivas de la primera autoridad de Gualaceo, que bajo los efectos posiblemente del alcohol y en medio de la alegría de los compadres de carnaval, haya tenido un comportamiento que desdice del cargo que ostenta, y más, cuando se trata de la primera autoridad de la segunda ciudad del Azuay.

La secuela de este ominoso comportamiento, podría haber causado mucha angustia, arrepentimiento y desazón a una persona, que es lo “normal” como reacción a un comportamiento anormal en un ser humano inteligente, sin embargo, es más grave cuando se está investido de una autoridad que representa a un conglomerado importante como es la población del “Jardín del Azuay”; en este marco, hasta se podría aceptar la tolerancia ante críticas constructivas y hasta destructivas que provienen de interesados y de no interesados, sin embargo, no deberíamos quedarnos únicamente en manifiestos, al contrario, debemos ser directos y proactivos en función de un Gualaceo mejor para propios y extraños.

En este contexto, no es dable, peor recomendable lo que manifiesta (o firma) la vice- alcaldesa de que el Sr. Alcalde: “brinde las debidas disculpas a los gualaceños” … y colorín colorado que el cuento se ha acabado. No y no, gualaceños y Señor Alcalde, es congruente y práctico que usted para borrar lo ridículo o aciago, enmiende su nefasta actitud pública, comprenda que es el primer servidor de Gualaceo, por ende, que se empodere e inicie un cambio total en su accionar como primera autoridad, y comprenda que las buenas acciones y obras, quizá no borrarán por completo lo negativo, pero si repercutirán en beneficio y progreso de un Gualaceo, que se está quedando y que urgente necesita despegar.

Aspiramos que prime el respeto hacia los demás, que la labor municipal sea el reflejo de un trabajo en equipo, que los públicos sean tratados como se merecen, que la mitomanía se aleje de la casa municipal, y que los buenos deseos de servicio se vean reflejados en obras, trabajo y más trabajo…el resto, quedarán como como crónicas de torpes comportamientos, de malas noticias o como escenarios tristes para un Gualaceo que parece estar estacionado en el tiempo.

¡El cambio debe comenzar hoy y no mañana! (O)

Dr. Hugo Lucero

Dr. Hugo Lucero

Médico-Gerontólogo. Especialista en Gerencia en Salud. Máster en Gestión Pública. Autor de libros sobre Gerontología y “Apuntes sobre la Historia de Gualaceo”. Miembro del colectivo “Casa Tomada”.