Puertas giratorias

En las democracias actuales, la influencia privada en la toma de decisiones públicas no desaparece cuando termina un cargo, simplemente cambia de dirección. Es lo que se conoce como el  fenómeno -puertas giratorias- y ocurre cuando altos funcionarios pasan, casi sin transición, a representar intereses privados en sectores que antes regulaban. El riesgo es ético, legal y  sino estructural. Cuando quien diseñó una norma termina asesorando a quienes deben cumplirla, la frontera entre interés público y beneficio particular se vuelve difusa.

No se trata de prohibir la movilidad profesional, sino de establecer reglas claras que eviten conflictos de interés y garanticen igualdad de acceso. Sin trazabilidad ni supervisión independiente, el sistema queda expuesto a influencias invisibles que erosionan la confianza institucional. Muchos países han incorporado períodos de enfriamiento obligatorios y registros públicos de gestión de intereses.

Ecuador carece de una regulación específica que documente estas transiciones. Regular las puertas giratorias no es un gesto simbólico,  es una condición mínima para proteger la transparencia e integridad de la función pública. Las puertas giratorias son el riesgo silencioso de la función pública. (O)

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Dra. Mónica Banegas

Dra. Mónica Banegas

Política, abogada y catedrática. Exconsejera vicepresidenta del CPCCS. Exdirectora del Instituto de la Democracia del Consejo Nacional Electoral. Actual subsecretaria de Acceso a la Educación Superior de la Senescyt.