¡En guerra!

Mientras el conflicto bélico en Medio Oriente se extiende e intensifica, con repercusiones gravísimas para la paz y la economía mundial, casa adentro, el ministro del interior, John Reimberg afirma: “Estamos en guerra”, al tiempo de anunciar un toque de queda en cuatro provincias; la razón: facilitar operativos policiales y militares. ¿No es suficiente lo once estados de excepción decretados –nueve por crisis de seguridad y dos por emergencias energéticas–, además de haber renovado la medida en dos ocasiones? Aunque los decretos generan presencia militar y policial, no atacan las raíces del problema: corrupción institucional y penetración del narcotráfico en todos los estamentos del estado y la sociedad ecuatoriana. Medidas como estas, que deben ser extraordinarias, no solo revelan la incapacidad del gobierno para proponer, luego de 27 meses en el poder, una verdadera política estructural de seguridad sino ha erosionado garantías constitucionales y va normalizando las restricciones de movilidad y reunión, aunque hay quienes argumentan que la población, cansada de la inseguridad, percibe estos decretos como un alivio temporal y un mensaje de firmeza del Ejecutivo, a pesar de la poca transparencia sobre resultados y costos de estas decisiones y de la ausencia de inversión en prevención social. Un país no se gobierna solo con decretos sino con instituciones sólidas, con seguridad jurídica, con políticas estructurales y participación ciudadana. Mientras esto falte, seguiremos en guerra… y, sobre todo, eligiendo a presidentes sumisos a la política guerrista que impera en el mundo. (O)

Lcda. Ana Abad R.

Lcda. Ana Abad R.

Periodista, editora y correctora de estilo; es parte del grupo editorial Quillca editores. Ha publicado investigaciones sobre cultura popular y artesanías. Es directora de contenidos del Portal Digital Voces Azuayas.