Diversas publicaciones digitales, entre ellas Wikipedia, han difundido durante años un dato equivocado sobre la fecha de inauguración de la monumental escultura de la Virgen del Panecillo, conocida también como la Virgen de Legarda o la Virgen Apocalíptica de Quito. Según esas fuentes, la obra habría sido inaugurada el 28 de marzo de 1975. Sin embargo, esta afirmación es incorrecta. La fecha verdadera e históricamente comprobable es el domingo 28 de marzo de 1976, hace 50 años. La ceremonia de bendición e inauguración tuvo lugar en el marco del Segundo Congreso Mariano del Ecuador, acontecimiento eclesial y cultural de profunda trascendencia nacional.
La imponente escultura, inspirada en la obra original de Bernardo de Legarda ¾la célebre Virgen Apocalíptica del siglo XVIII¾ y erigida en la cima de El Panecillo, se convirtió desde entonces en uno de los símbolos más representativos de la ciudad de Quito y del país. La inauguración no fue un hecho aislado. Estuvo precedida por el Segundo Congreso Mariano del Ecuador, celebrado del martes 23 al viernes 26 de marzo de 1976 en el Colegio Femenino Cardenal Spellman. Previamente, el domingo 21 de marzo, se celebró una solemne misa en la Catedral Metropolitana de Quito, que marcó la apertura oficial del encuentro.
El Congreso tuvo como telón de fondo la exhortación apostólica Marialis Cultus de Pablo VI, documento fundamental para la renovación del culto mariano en la Iglesia contemporánea. Entre los ponentes estuvieron el historiador dominico José María Vargas, con “Desarrollo histórico del culto a María en el Ecuador”; Luis Cordero Crespo, con “La Virgen María en la literatura ecuatoriana”; el musicólogo P. Jorge Baylach, C.M., con “La Virgen María en la música de nuestra patria”; Hernán Crespo Toral, con “La Virgen María en el arte ecuatoriano”; Monseñor Ernesto Álvarez, sobre “Aspectos antropológicos en el culto y devoción a la Santísima Virgen María”; el P. Ernesto Bravo, S.J., acerca de la “Orientación bíblica y ecuménica del culto mariano”; y Monseñor Leónidas Proaño, con “Proyecciones sociales en el culto mariano”. Sus documentos mimeografiados constituyen hoy valiosos testimonios históricos.
El 28 de marzo de 1976, ante una multitudinaria asistencia, el cardenal Pablo Muñoz Vega presidió la bendición del monumento. Inició su homilía ¾recuerdo¾ con palabras memorables: “Alégrate, ciudad de Quito, tu Reina viene hacia ti”. Rectificar este dato es un acto de rigor histórico y de respeto a la memoria colectiva del pueblo ecuatoriano. (O)




