Con o sin las reformas al COOTAD, me gustaría como a muchos otros, que los gastos de inversión en la administración pública se multipliquen, que los recursos de todos los niveles de gobierno se utilicen en beneficio de la población a la que deben servir.
Ojalá dejáramos de ver como cada administración coloca en edificios, vehículos, vallas, pancartas, uniformes, en cualquier otro bien, medio o adminículo, propaganda de su particular periodo y de su persona, gastando de los recursos públicos cientos de miles de dólares una y otra vez, a veces año tras año, porque hay que desaparecer los rastros del predecesor y hacer notar como sea al que está en funciones. Al respecto debería existir una expresa prohibición legal, pues las obras, planes, programas, proyectos…las desarrollan el gobierno nacional y los gobiernos autónomos descentralizados, no los individuos a título personal.
Ojalá los recursos de todos se invirtieran en beneficio de los más, sin desperdicios intencionados, sin corrupción, sin mala fe. (O)



