El Yanuncay crónica anunciada

Los eventos meteorológicos extremos en el Azuay y en todo el país se repiten año tras año y cada vez con mayor intensidad. Es un invierno que no da tregua y que incluso ha provocado el hundimiento de botes en Chanduy (Santa Elena). La Secretaría de Gestión de Riesgos reporta 19 ríos desbordados en la Costa y al menos 17 con tendencia a subir de nivel en las tres regiones.

Este jueves 12 de marzo se produjo la súbita creciente del río Yanuncay, generando pánico ciudadano al sobrepasar un caudal de 150 m³/s, con desbordes en sus orillas. Esto causó la destrucción de un puente de madera en Barabón, inundaciones severas en Soldados y San Joaquín y afectaciones en sectores aledaños a la Universidad del Azuay, además de daños en parques lineales y el cierre de vías clave como la 1.º de Mayo.

Todo ello es consecuencia del cambio climático, que altera la meteorología con precipitaciones intensas y caudales extremos, por lo que resulta apremiante un mayor cuidado de las cuencas hídricas y la construcción de obras de regulación, como ya se hace en el Machángara con las presas de Labrado y Chanlud, para laminar los caudales extremos.

La ocurrencia de la crecida del Yanuncay esta semana no es una novedad. En 2013 superó los 165 m³/s, en 2017 alcanzó los 268 m³/s y en 2020 llegó a 186 m³/s. Los valores pico se incrementarán debido a la eliminación de chaparro y pajonal para el cultivo de pastos y al crecimiento urbano en esta cuenca, lo que podría generar eventos aún más trágicos y destructivos para Cuenca, Baños y San Joaquín.

Estos acontecimientos vuelven aún más urgentes el inicio del fundamental proyecto multipropósito Yanuncay (PMHY), para el cual se cuenta con un crédito preaprobado de 75 millones de dólares de la Corporacion Andina de Fomento (CAF). Se generará energía eléctrica, permitirá asegurar agua para Cuenca hasta el año 2050 y reducirá el riesgo de desbordamientos del río Yanuncay.

Un flaco favor le hace a Cuenca el dirigente político Yaku Pérez y sus seguidores al oponerse a este fundamental proyecto. Paradójicamente, los primeros afectados por las crecidas son los propios habitantes de Soldados y Barabón, quienes sufren daños en su precaria vialidad y, sobre todo, riesgos para la población. (O)

Ing. Gonzalo Clavijo

Ing. Gonzalo Clavijo

Ingeniero Civil con maestría en Ingeniería Sanitaria y Ambiental. Ha trabajado en el ámbito público en ETAPA, EMAC, Elecaustro y en empresas privadas en proyectos de agua potable, saneamiento y gestión ambiental.