No es un pleonasmo, es una verdad: Gualaceo necesita de un “Alcalde-Alcalde”. El “Jardín del Azuay” ahora, más que nunca, requiere renovación de sus autoridades y específicamente de quienes lideran los destinos del Cantón. El actual alcalde, en su segundo mandato (el primero no terminó), está por concluir su período en medio de fuertes críticas, en todo caso, el pueblo tiene la última palabra en relación al juzgamiento de su labor y, sobre todo, el correr del tiempo calificará una segunda gestión plagada de enfrentamientos entre grupos poblacionales, potenciales candidatos, y lo que es grave, ante la desidia y conformismo de la mayoría de gualaceños, muchos de los que se ensañan con criticar tras las cortinas y lanzar dardos escondiendo quizá soterradas intenciones.
Gualaceo, siendo la segunda ciudad del Azuay, es un conglomero que crece (hasta en forma desordenada), incrementándose necesidades de obras, servicios, y afines, requiriéndose del compromiso y accionar de nuevas autoridades que deben estar preparadas para afrontar un difícil reto. Alcalde y concejales con vocación de servicio, nada de improvisados, peor de “repetidores de año” y, aún peor, de personajes que se aprovechan de coyunturas políticas o que ya tuvieron las oportunidades, y lo más lamentable, que no cumplieron y hasta traicionaron las expectativas de los mandantes.
El nuevo alcalde debe tener necesariamente oposición, caso contrario, se sumaría a la cofradía de los acomodados o buscadores de falsos reconocimientos y, lo que es más grave, en defensores de políticos provinciales y/o nacionales de turno. Estamos claro de que Gualaceo necesita: un “Alcalde- Alcalde”, que conozca de sus funciones y que sea sincero para servir a un pueblo que se cansó de la politiquería, de los compadrazgos y la suma de inoperantes y compinches de políticos mañosos.
En cuanto a los concejales: que no se conviertan en unos adornos más, en cuñas de palo apolillado, en sordos mudos del escenario, en cómplices y protagonistas de muchas irregularidades o en alabadores de posibles atrasa pueblos. Los concejales no deben ser improvisados, o llena listas, antes, por el contrario, deben ser los que sumen al adelanto de Gualaceo, los que legislen y fiscalicen en función de un ejecutivo cumplidor y de un pueblo que requiere de un mejor futuro. (O)






