Un libro

Hubo un tiempo en que abrir un libro era abrir también una puerta secreta. No hacía falta más que unas páginas para viajar a otros mundos, comprender otras vidas o descubrir dudas propias en voces ajenas. Leer era un acto silencioso, pero profundamente transformador; una conversación íntima entre el papel y quien se atrevía a recorrerlo.

Hoy, sin embargo, esa magia parece diluirse poco a poco entre pantallas, notificaciones y la urgencia constante de lo inmediato. La lectura, que exige pausa, atención y cierta entrega, compite con estímulos rápidos que prometen satisfacción instantánea. Y en ese juego desigual, los libros van perdiendo terreno en la vida cotidiana.

No es que hayan desaparecido; siguen ahí, esperando en estantes, bibliotecas o mesas de noche. Pero cada vez se les concede menos tiempo. Muchos comienzan lecturas que no terminan, otros reemplazan novelas por resúmenes y, en el peor de los casos, dejan de buscar en los libros aquello que antes encontraban: preguntas, refugio, identidad.

Leer no es solo un hábito; es una forma de resistir al ruido. Es detenerse cuando todo empuja a correr, es pensar cuando lo fácil es consumir sin profundizar. Un libro no compite en velocidad, pero gana en profundidad. Y en un mundo cada vez más superficial, eso es precisamente lo que necesitamos.

Quizá no se trata de volver al pasado, sino de recordar por qué leer importaba. Porque mientras alguien abra un libro con curiosidad genuina, la magia no se habrá perdido del todo.

Ing. Marco Piedra

Ing. Marco Piedra

Ingeniero Comercial. Doctor en Ciencias Económicas y consultor corporativo. Autor de varios libros y publicaciones científicas. Profesor universitario y director corporativo de un grupo empresarial.