La alegría del pobre

Desde el martes 30 de junio alrededor de las 23H00, los ecuatorianos estamos alicaídos, como ya nos ha pasado antes, la alegría nos duró poco, apenas 5 días desde que la Selección Ecuatoriana le ganó a la alemana.

Pasamos de vitorear a los jugadores a recriminarles amargamente, porque la garra y el corazón que vimos en el partido contra los teutones no solo no aparecieron sino parecía que a propósito los ocultaron frente a los mexicanos.

Lo que provoca el fútbol es particular, los jugadores y el técnico son los principales protagonistas, pero nos endilgamos mérito en la ganancia porque la hinchada fue una maravilla, el décimo segundo jugador; y, nos atribuimos parte de la culpa en la derrota por no haber estado en el estadio, por no haber visto el partido en el mismo lugar, con la misma gente, con la misma camiseta, la misma ropa, en los mismos puestos, comiendo y tomando lo mismo que el jueves que le ganamos a Alemania.

Seguirán los análisis, la búsqueda de explicaciones, pero nada evitará el chuchaqui de no haber avanzado más en el Mundial.

Lo cierto es que la selección mexicana en la cancha ganó y la ecuatoriana perdió.

Se suele decir que no todo en la derrota es malo, que algo siempre se debe rescatar, la buena noticia para muchos será que Beccacece ya no estará más. (O)

Dra. Tatiana Neira

Dra. Tatiana Neira

Doctora en Jurisprudencia y Abogada. Docente universitaria y ciudadana comprometida con la defensa de los Derechos Humanos. Articulista de medios de comunicación.