Preocupante situación

Sí, debe ser para todos, frente a la dimensión y gravedad de un problema que lo hemos aceptado como algo “normal” y que se sucede en nuestra ciudad: “un incremento considerable y preocupante de suicidios, que duplica el promedio nacional”. Realidad, como como que no queremos aceptar.

La mayor incidencia de problemas de salud mental en Cuenca, sobre todo, de suicidios, se da en jóvenes, lo que nos debe obligar a replantearnos sobre cuáles y cómo son las vivencias que está afrontando la juventud; ciudad que pregona que es la más tranquila, limpia, ordenada y la más bonita del país.  Y, ¿qué decimos los habitantes sobre la calidad de vida de nuestros jóvenes?

De acuerdo a una investigación de la UDA (2025), la población más vulnerable son los jóvenes entre 15 y 24 años; cerca del 70 % a 78 % de los casos corresponden a hombres siendo los factores asociados: conflictos familiares, rupturas sentimentales y dificultades económicas o de empleo.

Estamos frente a un problema que nos compete a todos, que debe motivar a interesarnos muchísimo más sobre las vivencias de nuestros jóvenes, que necesitan de cariño, comprensión, hogar y sobre todo apertura al diálogo y la confianza. Sin darnos cuenta, nos hemos materializado y seguimos aupando y dando primacía al “progreso” en base a más cemento, más centros comerciales, más vehículos, más entremetimientos, más consumo, y a su vez soslayando la comunicación con los nuestros, de preguntarles de sus vidas, de escucharlos, de darles confianza y´, sobre todo, cariño y comprensión. Muchos naufragan desprotegidos y hasta abandonados, lo que les induce al consumo de drogas, ansiedad, depresión e incluso al suicidio.

Nos toca, nos duele como verdad, pero hay que aceptar y buscar el momento y espacio para hacer conciencia que primero está el ser humano, que no somos solo carne y hueso, que también somos pensamientos, sentimientos, pasiones y que necesitamos de comprensión, cariño, amistad, alegrías, amor. Las acciones preventivas deben emerger de la familia y luego de los demás espacios.

El gobierno prioriza la lucha contra la delincuencia, pero hasta allí queda. Otros potenciales actores admiten que su labor es poca porque el problema es multicausal, quedando solo en buenas intenciones, y como testigos impávidos de la marcha de seres humanos a un mundo que a veces no tienen regreso, el de las drogas, la depresión, y quizá hasta el suicidio….Estamos viviendo una sociedad de indolentes.. ¿o me equivo? (O)

Dr. Hugo Lucero

Dr. Hugo Lucero

Médico-Gerontólogo. Especialista en Gerencia en Salud. Máster en Gestión Pública. Autor de libros sobre Gerontología y “Apuntes sobre la Historia de Gualaceo”. Miembro del colectivo “Casa Tomada”.