Chulla vida

Mi abuelo Lucho tenía una frase que usaba con mayor frecuencia conforme pasaban los años: «últimamente se está muriendo gente que nunca había muerto antes.» La decía con humor, claro, pero detrás de la risa había una dosis de cinismo y resignación frente a lo inevitable.

William B. Irvine, filósofo estoico contemporáneo, propone algo que llama «la práctica de la última vez»: reconocer que cada vez que hacemos algo podría ser la última. La última vez que visitamos un lugar, la última conversación con alguien que queremos, nuestro último helado favorito. No como ejercicio morboso sino como una forma de sacudirnos del piloto automático y volver a prestar atención a lo que tenemos delante.

Thich Nhat Hanh, el monje budista, habla desde otro ángulo pero llega al mismo lugar al afirmar que no es la impermanencia lo que nos hace sufrir, sino querer que las cosas sean permanentes cuando no lo son.

Y ahí está la trampa. Damos por sentado el café de la mañana, la llamada que postergamos, la cena con seres queridos que siempre podemos reorganizar para la semana siguiente. Vivimos como si el tiempo fuera un recurso renovable, y no lo es.

Mi papi Lucho lo sabía. Los estoicos lo sabían. El budismo lo lleva practicando más de dos mil años. Y los ecuatorianos lo resumimos en dos palabras que son parte de nuestra identidad: chulla vida.

Decimos «chulla vida» casi como una muletilla, a veces para consolarnos, otras para justificar una locura o simplemente para recordarnos que no habrá una segunda oportunidad para vivir esta misma historia. No es una invitación a vivir sin consecuencias, sino un recordatorio de que la vida no tiene borrador. Lo que dejamos pasar hoy difícilmente volverá con las mismas personas, el mismo tiempo y las mismas circunstancias. (O)                      

@ceciliaugalde

Dra. Cecilia Ugalde

Dra. Cecilia Ugalde

Comunicadora, doctora en Marketing. Docente e investigadora en la Universidad del Azuay. Ha hecho publicaciones en alfabetización mediática, redes sociales, marca y comportamiento del consumidor.