Los partidos políticos (II)

Cabe subrayar que es necesario fortalecer el carácter democrático de los partidos. Cuando una instancia partidaria carece del espíritu tolerante y pluralista su carta de defunción saltará a la vista. Es imprescindible el cultivo de la democracia interna, como mecanismo de robustecimiento político. Para ningún partido es aconsejable atrincherarse en el estatismo junto con caudillismos que degeneran en falsos mecenazgos. Por eso, es plausible que las denominadas primarias sean verdaderos ejercicios de selección de candidaturas en el marco de la vinculación directa de adherentes y militantes, y que no se convierta en mero formulismo requerido por la función electoral. Ni que la cúpula dirigencial adopte resoluciones fuera del marco participativo.

Tal dirigencia política debe estar a la altura de las expectativas ciudadanas y entender que su rol no se limita a un solo segmento de la comunidad, sino que su responsabilidad abriga intereses sociales amplios. En esa lógica, no es procedente que los partidos se reactiven exclusivamente en época de elecciones, desentendiéndose de su tarea integral constante en pro de elevar el nivel de cultura política de la población, hoy ajena en gran medida al accionar político, por quemeimportismo, desencanto o desidia. Los partidos deben sostener espacios formativos, y, a la par, de debate entre la militancia. Esto es, propiciar las condiciones para el análisis de las líneas ideológicas, concomitante a la visibilización de liderazgos. Además, dentro de su proyección debe tomarse en cuenta, según el contexto social e histórico, la práctica legítima de las alianzas, desde un sentido multipartidista y de apertura al consenso.

Las tiendas políticas tienen que superar esa barrera electoralista, que tanto ha afectado en su devenir institucional, para convertirse en verdaderos centros de preparación de cuadros representativos y de laboratorios creativos y activos del quehacer democrático. Esto, contando con el Estado como garante principal en la participación de los más amplios sectores a través de las urnas, para fortalecer el derecho a elegir y ser elegidos. (O)

Lcdo. Aníbal Fernando Bonilla

Lcdo. Aníbal Fernando Bonilla

Máster en Estudios Avanzados en Literatura Española y Latinoamericana. Máster en Escritura Creativa por la Universidad Internacional de la Rioja. Licenciado en Comunicación Social. Autor de varios libros.