El turismo que Ecuador necesita no se construye con cemento

Ecuador tiene algo que muchos destinos del mundo han perdido: autenticidad. En pocas horas podemos atravesar montañas, bosques, comunidades ancestrales, ciudades patrimoniales y llegar al océano. Tenemos una biodiversidad extraordinaria y una riqueza cultural que no necesita ser inventada para atraer visitantes.

Sin embargo, todavía confundimos desarrollo turístico con cemento. Más construcciones, más urbanizaciones y grandes complejos no significan ni más ni mejor turismo. Cuando para recibir visitantes destruimos el paisaje que vinieron a conocer, algo no anda bien.

El viajero contemporáneo busca cada vez más experiencias: caminar por un bosque, conocer una comunidad, observar aves, probar alimentos locales, escuchar historias, practicar yoga frente al mar o simplemente encontrar silencio. Busca bienestar, naturaleza y conexión.

Ecuador podría posicionarse como uno de los grandes destinos de turismo responsable y de bienestar de América Latina. Pero para lograrlo debemos comprender que los bosques, playas, montañas, ríos y fuentes de agua no son obstáculos para el desarrollo: son nuestro principal patrimonio turístico.

Necesitamos infraestructura, por supuesto, pero planificada y respetuosa del territorio; que apoye a pequeños emprendimientos, comunidades, artesanos, agricultores, guías; así como, proyectos que cuiden los lugares en el que habitan.

El turismo del futuro no debería medirse solamente por cuántas personas llegan, sino por cuánto bienestar dejan en las comunidades y cuánto logramos conservar después de que se marchan.

Porque quizás el mayor desafío no sea atraer más turistas, sino asegurarnos de que cuando lleguen todavía encuentren el Ecuador que vinieron a buscar. (O)

Lcda. Tania Durán

Lcda. Tania Durán

Periodista y microempresaria ecuatoriana. Reconocida por su compromiso con el arte, la cultura, el eco-turismo comunitario y el medio ambiente. Pionera en la comunicación y educación participativa.