Adriana Orellana, la científica cuencana que ingresa a Sigma Xi por sus estudios farmacológicos sobre la cúrcuma

Adriana Orellana Paucar, docente de la Universidad de Cuenca y Full Member de Sigma Xi, una de las sociedades científicas de investigación más prestigiosas del mundo.

Cuando tenía cinco años Adriana Orellana Paucar jugaba a enseñar a sus mascotas y juguetes. Observaba a su padre, Hugo Orellana, mientras preparaba sus clases. Él era profesor y en casa los libros formaban parte de su rutina.

Hoy es docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca y su trayectoria en investigación farmacológica la llevó a convertirse en Full Member de Sigma Xi, The Scientific Research Honor Society.

La nominación fue realizada por miembros de Sigma Xi y se basó en la valoración de su trayectoria y contribuciones científicas.

Fundada en 1886, Sigma Xi es una sociedad internacional y multidisciplinaria.

A lo largo de su historia ha tenido entre sus miembros a más de 200 científicos que recibieron el Premio Nobel, entre ellos Albert Einstein, Richard Feynman, Linus Pauling, Francis Crick y James Watson.

Actualmente reúne a cerca de 60.000 integrantes y tiene capítulos en más de 100 países.

“Como mujer, como cuencana, como ecuatoriana, lo veo como un reconocimiento a un camino científico que se ha ido construyendo paso a paso”, expresa.

Orellana es madre y esposa, además de docente e investigadora

Formación en la Universidad Católica de Lovaina.

Durante 18 años ha desarrollado una carrera científica que comenzó en 2008, cuando viajó a Bélgica para realizar su doctorado en Ciencias Farmacéuticas en la Universidad Católica de Lovaina.

Allí inició una línea de investigación sobre productos naturales y sus posibles aplicaciones farmacológicas, con especial atención en la cúrcuma.

La planta, conocida por sus usos alimentarios y medicinales, pasó a ser objeto de estudios para determinar el potencial de algunos de sus compuestos frente a enfermedades neurológicas.

Sus investigaciones utilizaron modelos experimentales con peces cebra y ratones para estudiar la actividad anticonvulsiva de compuestos derivados de la cúrcuma.

Los resultados dieron lugar a publicaciones científicas, colaboraciones internacionales y desarrollos de propiedad intelectual.

Patentes de la investigación sobre cúrcuma

La primera solicitud de patente vinculada con esta investigación fue presentada en 2012 por la Universidad de Cuenca.

La invención se centró en la actividad anticonvulsiva del aceite de cúrcuma y de algunos de sus compuestos, estudiados por su posible aplicación frente a la epilepsia y otros trastornos del sistema nervioso central.

En 2017, obtuvo protección mediante patentes en Japón, Estados Unidos y Europa.

En 2025, Orellana y el investigador Santiago Peralta Pintado lograron la publicación oficial en Estados Unidos de dos nuevas solicitudes de patente relacionadas con el uso de aceites esenciales de cúrcuma para enfermedades neurológicas.

Fue la primera vez que una universidad pública ecuatoriana consiguió la publicación oficial de solicitudes de patente ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO).

Ese recorrido también le valió el reconocimiento como Mejor Inventora Académica 2024, por la corporación CEDIA.

Labor docente

En las aulas, Orellana utiliza sus investigaciones para mostrar a sus estudiantes las posibilidades que ofrece la ciencia.

“Creo profundamente que un investigador que genera conocimiento tiene que compartirlo con sus estudiantes, llegar a las aulas y formar a quienes continuarán haciendo ciencia”, afirma.

Actualmente coordina el grupo de investigación PharmaNut de la Universidad de Cuenca.

El equipo trabaja en farmacología, farmacogenética, farmacología nutricional, nutracéuticos, fitofarmacología, plantas medicinales, nutrición clínica y saberes ancestrales andinos relacionados con plantas medicinales y alimentos.

Sigma Xi amplía las posibilidades de intercambio científico.

Orellana espera fortalecer el trabajo con investigadores de distintas disciplinas, generar nuevas colaboraciones y ampliar las posibilidades de financiamiento para proyectos científicos.

Desde su incorporación ha mantenido intercambios con otros investigadores.

Valora especialmente la posibilidad de exponer su trabajo a perspectivas diferentes y recibir críticas que permitan fortalecerlo.

“Las sociedades científicas se construyen sobre la base del conocimiento y de estar prestos a escuchar la crítica constructiva de otros grupos, de otros investigadores, de valorar y entender que se fortalecen a través de pensamientos disímiles”, señala.

Su investigación continúa centrada en los productos naturales y sus posibles aplicaciones farmacológicas, con estudios orientados a mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades que tienen pocas o ninguna alternativa farmacológica.

Para Orellana, este reconocimiento es un estímulo para seguir investigando y formando estudiantes, y para demostrar que Ecuador puede generar investigación con alcance internacional, aun cuando las condiciones de trabajo sean distintas a las de los grandes centros científicos.

“Este reconocimiento como Full Member no es solo a mi trayectoria personal, sino también a mi familia y al trabajo de todas las personas que han colaborado estos 18 años”, expresa.

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Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.