¿Qué tan fácil es para un niño recorrer su barrio sin depender de un adulto?
Esta pregunta, poco presente en las decisiones sobre movilidad, está en el centro de una investigación de la Universidad de Cuenca sobre la relación entre infancia, movilidad y espacio público.
Caminar hasta la escuela, ir al parque, visitar a un amigo o jugar en la calle ya no forma parte de la experiencia cotidiana de muchos menores.
Planificación urbana en Cuenca
Daniel Orellana, investigador de la Universidad de Cuenca y miembro de LlactaLAB, relaciona la menor presencia de niños en las calles con la forma en que se ha planificado la movilidad urbana.
“Las calles que antes permitían jugar, caminar, ir en bicicleta o encontrarse con los vecinos se han convertido, en buena parte, en espacios para tránsito vehicular», aseguró.
«La prioridad otorgada al automóvil ha reducido las condiciones para que la infancia se desplace de manera independiente».
El problema no se limita a la reducción de los lugares para jugar.
Desplazarse por el barrio, explorar el entorno y relacionarse con otras personas también interviene en el desarrollo social y cognitivo.
Durante los primeros años de vida, los niños construyen su comprensión del espacio a partir de la experiencia directa.
Además, cuando los niños dejan de estar en las calles, disminuyen las oportunidades de interacción y se debilita una parte del tejido social.
Un parque cerca tampoco garantiza que sea accesible. Si el recorrido implica cruzar vías con tráfico intenso o velocidades elevadas, el niño difícilmente podrá llegar por sus propios medios.
La Universidad de Cuenca desarrolla esta investigación como parte de “3 en Raya: Mejorando la habitabilidad de los barrios urbanos para niños y niñas en Ecuador”.
Este proyecto inició en 2024 y se ejecutará hasta 2029 en alianza con la Universidad de Gante y con financiamiento de VLIR-UOS.
UNICEF forma parte de la articulación del proyecto. Alexandra Escobar, oficial de Política Social de la organización, señala que la niñez debe ocupar un lugar en las decisiones sobre desarrollo urbano.
Desde esta perspectiva, transformar las condiciones de la ciudad para los niños puede incidir también en la inclusión de adultos mayores y personas con discapacidad.
«Pensar las ciudades desde la niñez produce beneficios para toda la población: mejora la seguridad y la accesibilidad, fomenta el juego, impulsa estilos de vida saludables».
Pruebas piloto de movilidad
Durante 2026, el proyecto pasó de la investigación de base a la implementación de tres experiencias piloto: BiciBUS, Gincana Urbana y Calle de Guaguas.
En BiciBUS, los niños recorrieron rutas establecidas hacia sus escuelas junto con familiares, bici-guías y personal de la EMOV.
La primera etapa reunió a 36 niños de siete planteles. Entre abril y julio se realizaron 13 recorridos que acumularon unos 3.889 kilómetros.
La iniciativa utilizó la ciclovía de la avenida Primero de Mayo.
El piloto buscó determinar las condiciones de un trayecto para que la bicicleta sea parte de la movilidad cotidiana de los niños.


La Gincana Urbana abordó la relación de los niños con su barrio.
En Totoracocha, el proyecto organizó jornadas con búsquedas del tesoro y retos.
Estos llevaron a los menores a recorrer comercios, parques y otros espacios, además de interactuar con los moradores.
La tercera estrategia fue la Calle de Guaguas.


En el barrio Pamplona se cerró un tramo de la calle Francisco de Orellana para que niños y familias ocuparan la calle durante tres horas con actividades recreativas y educativas.
Las tres intervenciones modificaron la relación habitual entre vehículos y personas.
El proyecto busca determinar qué condiciones permiten o dificultan la autonomía infantil.
Para ello, durante este año se ampliará el estudio a distintos barrios de Cuenca mediante encuestas y levantamiento de información.
Se analizarán aspectos como la seguridad, el uso del espacio público y las relaciones entre vecinos.
Los primeros acercamientos identificaron diferencias entre barrios.
En sectores de clase media y populares aparecen, en general, redes vecinales más estructuradas, mientras que en sectores de mayores ingresos esto es menos fuerte.
El estudio permitirá contrastar estas observaciones con información sistemática.
Camino a la planificación municipal
La Universidad de Cuenca busca que los resultados de la investigación sirvan para incorporar la perspectiva de la infancia en las decisiones permanentes de planificación urbana.
Entre los instrumentos que podrían incluir estos criterios están el Plan de Uso y Gestión del Suelo (PUGS). Además, en la Ordenanza de Movilidad Activa y las disposiciones relacionadas con los barrios.
La propuesta plantea considerar la movilidad infantil en aspectos como las rutas escolares, los cruces, las condiciones para caminar, la circulación vehicular y la distribución del espacio público.
David Achig, coordinador de Investigación del Vicerrectorado de Investigación e Innovación de la Universidad de Cuenca, ubica el proyecto en una articulación entre la academia, las familias, las comunidades, las instituciones educativas y el Municipio.
Esta relación permite que la investigación trascienda el ámbito académico y se prueben directamente en los barrios.
Orellana considera necesario trabajar con el Concejo Cantonal y promover una mayor participación comunitaria.
“Cuando excluimos a los grupos vulnerables del espacio público, como niños, adultos mayores y personas con discapacidad, hacemos una ciudad hostil”, afirmó.
“Falta que la ciudadanía se preocupe, se movilice y exija mejoras. De lo contrario, Cuenca puede perder las condiciones de su espacio público y repetir problemas que ya enfrentan otras ciudades latinoamericanas”.
DATOS
- Los investigadores entregarán una carta compromiso a los candidatos a la Alcaldía de cara a las elecciones de noviembre de 2026, con propuestas relacionadas con la inclusión de la infancia en la planificación de la ciudad.
- El proyecto cuenta con el apoyo de la Municipalidad, UNICEF, Huasipichanga, Fundación Lirón Lirón, el colectivo Cuenca Ciudad para Vivir, la Maestría en Ciudades Sostenibles, Tomebambike y Cuenca Bike Tours, entre otras entidades.
Más noticias
- Movilidad en Cuenca: 34 minutos toma, en promedio, desplazarse por la ciudad
- Aumento de vehículos en Cuenca afecta la calidad del aire y el patrimonio urbano, según estudio
- Discapacidad infantil: estudio alerta vulnerabilidad en Cuenca









