Movilidad en Cuenca: 34 minutos toma, en promedio, desplazarse por la ciudad

La avenida De las Américas concentra un alto flujo vehicular. Foto: El Mercurio

Cuenca registra 1,5 millones de viajes diarios y cada habitante realiza, en promedio, 3,7 desplazamientos.

El tiempo medio para desplazarse de un lugar a otro bordea los 34 minutos, aunque algunos recorridos superan una hora.

Así lo muestran estudios desarrollados por los grupos Ciudad, Territorio y Movilidad (CITMOV) y Models, Analysis and Simulations Applied to Transport Systems (MAS), de la Universidad de Cuenca.

Como parte de este proceso, se desarrolla además un laboratorio de movilidad para integrar datos, modelos y herramientas de simulación que permitan anticipar los efectos de las decisiones de planificación.

Enrique Flores, director del CITMOV, explica que un estudio identificó dos necesidades para la planificación:

  • Mejorar la generación de datos
  • Fortalecer la capacitación de quienes que intervienen en la gestión del tránsito.

El crecimiento del parque automotor es uno de los problemas analizados.

Flores lo atribuye, entre otros factores, al crecimiento urbano y a las deficiencias del transporte público.

Vehículos privados

Elina Ávila, docente investigadora, decana de la Facultad de Ingeniería y directora del grupo MAS, explica que el análisis de la movilidad permite identificar dónde se concentran los desplazamientos.

La Universidad elaboró un tablero que incorpora lugares que atraen viajes, como colegios, hospitales, universidades y establecimientos comerciales, y calcula la demanda hacia esos puntos mediante métodos estadísticos y probabilísticos.

Los resultados muestran un mayor uso del transporte particular y un incremento de las motocicletas, mientras el transporte público colectivo pierde participación.

Para Ávila, esta tendencia plantea la necesidad de mejorar la oferta y reorganizar las conexiones entre los distintos sistemas.

¿Cuánto dura un viaje en Cuenca?

El tiempo de viaje es una de las consecuencias. En el año 2000 el promedio era de 22 minutos, cuando una proporción importante de los desplazamientos se realizaba a pie.

En 2026, el promedio llega a 34 minutos y existe una amplia dispersión, con recorridos que superan una hora.

La configuración de las rutas de buses explica parte de estos tiempos.

Las transferencias entre líneas pueden prolongar los recorridos.

Una reorganización de las rutas permitiría reducir tiempos y, de acuerdo con los investigadores, disminuir el número de viajes y vehículos requeridos para determinados desplazamientos.

¿Cómo aumentar el uso del tranvía en Cuenca?

También se sugiere aprovechar mejor el tranvía. Ávila señala que este sistema ha contribuido a reducir el ruido y las emisiones en el Centro Histórico, pero su demanda todavía es baja.

“Cuenca necesita diversificar su oferta de transporte», señaló.

«Se podría utilizar microbuses que recojan a los usuarios y los conecten con estaciones del tranvía o con corredores del transporte público”.

Las personas menores de 25 años también exploran opciones como scooters y motocicletas eléctricas. Estas tendencias pueden servir como referencia para generar nuevas alternativas.

Para planificar también es necesario conocer la matriz de origen y destino, es decir, identificar desde dónde y hacia dónde se desplazan las personas.

Movilidad rural en el cantón Cuenca

En la ruralidad tres de cada cuatro personas que viajan diariamente hacia Cuenca tienen como principales destinos el Parque Industrial, la zona central y El Arenal.

Estos usuarios suelen realizar tres o cuatro transbordos para completar sus recorridos, lo que incrementa el tiempo y el costo del viaje.

Alternativas en horarios escolares y laborales

Los horarios también pueden modificar los patrones de congestión.

Ávila menciona los ingresos escalonados a colegios y centros de trabajo como una alternativa para distribuir la demanda.

También considera que la jornada única puede reducir el consumo de combustible, los tiempos de viaje y la congestión.

Otra opción es el transporte compartido. Con información sobre domicilios, horarios y recorridos, se pueden identificar grupos de personas que comparten trayectos y reducir el número de viajes.

34.386 accidentes entre 2028 y 2025

La Universidad analizó 34.386 accidentes registrados entre enero de 2018 y junio de 2025.

En esos registros aparecen 61.748 vehículos involucrados y 71.958 personas participantes. La base incluye 29.283 incidentes o siniestros leves y 5.103 siniestros graves reportados a la Agencia Nacional de Tránsito.

Los investigadores detectaron inconsistencias en la nomenclatura de las calles, diferencias entre direcciones, referencias, parroquias y coordenadas, además de problemas en la estructura de la base de datos.

“Una misma vía llegó a registrarse con 134 formas distintas (…) Necesitamos información depurada y limpia para trabajar. Es un gran paso tener información correcta y poder hacer cualquier tipo de planificación, en este caso el control de tránsito”, afirmó Flores.

El equipo tuvo que desarrollar un proceso de cinco etapas para corregir la información: separar y corregir direcciones con inteligencia artificial, estandarizar los nombres de las vías, contrastar las coordenadas con OpenStreetMap, revisar manualmente los casos pendientes y cargar los resultados al sistema de datos y al mapa.

La Universidad y la EMOV preparan una aplicación para que los agentes de tránsito registren el sitio del accidente directamente sobre un mapa.

27 indicadores para evaluar la movilidad de Cuenca

Movidata analizó 27 indicadores agrupados en tres áreas:

  • Salud pública y seguridad vial
  • Cambio climático y movilidad
  • Equidad en el uso del espacio público

Entre ellos están la mortalidad por siniestros, fallecidos y lesionados, emisiones, calidad del aire, tasa de motorización, distribución modal, infraestructura ciclística, cobertura y calidad del transporte público y accesibilidad.

Cuenca registra una tasa de mortalidad vial de 9,8 fallecidos por cada 100.000 habitantes, por debajo del promedio nacional de 12,8.

Sin embargo, los usuarios de movilidad activa representan el 33 % de las víctimas mortales en siniestros viales en Cuenca, frente al 20 % a escala nacional.

Los investigadores apuntan a una planificación centrada en gestionar los flujos y no únicamente en ampliar vías.

La expansión de infraestructura puede aliviar puntos específicos, pero tiene límites presupuestarios y físicos, especialmente en zonas como el Centro Histórico.

Más viviendas en altura, más presión

Ávila advierte que el crecimiento vertical de la ciudad requiere una planificación que considere los nuevos desplazamientos que genera.

“Una mayor concentración de habitantes en determinados sectores incrementa la demanda de viajes», aseguró Ávila.

«La respuesta pasa por acercar servicios como mercados, bancos, supermercados y establecimientos de salud para reducir desplazamientos motorizados”.

Eso implica coordinar usos de suelo, equipamientos y vialidad.

Un sector que concentra oficinas, servicios o actividades comerciales genera viajes; esos viajes requieren infraestructura y transporte.

La bicicleta enfrenta una dificultad similar. Existen tramos de ciclovías, pero la red no siempre tiene continuidad entre las viviendas y los equipamientos. Sin una infraestructura conectada, se reducen las opciones para completar los recorridos en bicicleta.

Laboratorio de movilidad

Ante este panorama, la Universidad de Cuenca trabaja en la creación de un laboratorio de movilidad que permita modelar escenarios y evaluar qué ocurriría ante cambios en rutas, infraestructura, horarios o sistemas de transporte.

El propósito es que Cuenca disponga de un espacio permanente para análisis a partir de datos.

El proyecto Movidata se ejecuta entre 2025 y 2027 y contempla una plataforma de acceso abierto.

A partir de esta experiencia, se ampliará la investigación hacia un Laboratorio de Movilidad Sostenible del Sur de Ecuador y un hub tecnológico de datos y gobernanza inteligente.

Para los expertos, la ciudad tiene una ventaja frente a otros territorios del país: dispone de distintas fuentes de información, entre ellas registros de tránsito, datos de tarjetas de buses.

El reto es convertir esos datos en decisiones y políticas públicas.

La discusión pasa de centrarse únicamente en cuántos vehículos circulan a analizar cómo se mueve la población, por qué lo hace de esa manera y qué cambios permitirían reducir tiempos de viaje, desplazamientos innecesarios y congestión. (I)

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Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.