Adiós Zamorita

Ayer, tan pronto madrugar para “informarse”, ¡zas! la noticia: “Fiscalía pide convocar a audiencia de formulación de cargos contra Cristian Zamora” por presunto enriquecimiento ilícito.

En la víspera, ni bien llegar a Cuenca conduciendo por el chaquiñán marciano Cuenca-Girón-Pasaje, leer el mensaje de Zamora en sus redes sociales: su posible salida del país.

Su estado de salud, según dice, “algo ha mejorado”, aunque otros parámetros “no han respondido adecuadamente”, por lo que buscará nuevos tratamientos especializados fuera del Ecuador.

¿Coincidencia, o qué?

Cuando el hacha electoral le cayó encima, suspendiéndolo del cargo por seis meses, escribí en esta misma columna que Zamora no volverá a la alcaldía.

Todo dependería de la vara con la cual ahora se miden las votaciones adelantadas, no las elecciones, por si acaso, según la teoría de los gurús del CNE.

Tan pronto entrar al retiro político forzado, él se enferma. Esto provoca la solidaridad de muchos y la vanagloria de otros. Así es la “condición humana”.

Ah, y puso en duda su regreso a la alcaldía.

Había escrito que no sería descabellado pensar que como tiene varias “investigaciones” en su contra, podrían procesarlo; y ya se sabe para qué nomás vale la justicia.

En estas circunstancias, extrañas por decir lo menos en tiempos electorales, ya se verá la celeridad con la que actuará aquella “Dama”, no del todo vendada los ojos.

De pronto, si no una orden de prisión preventiva, cuando menos la prohibición de salir del país.

¿Cuánto incidirá la acción judicial en la elección para alcalde de Cuenca?

Pero antes, ahora sí ya se entiende por qué la alcaldesa subrogante reestructuró todo el “equipazo” que decía tener Zamora. Ingenuos los que pesaron que no debía hacerlo “para lo más de seis meses”.

Tal parece que “algo olía”, ¿algo sabía?, ¿algo le anticiparon? Ya no queda nada de aquel “equipazo”, a tal extremo que dispuso cambiar la imagen institucional.

Lo que hace la política, no; el ego, también.

Deja a un lado el “Amor por Cuenca”, por el “Que Cuenca nos una”, incluyendo nuevos logotipos.

Sobre el resto, no es difícil elucubrar: llamamiento a juicio, orden de prisión preventiva, con el consiguiente galimatías jurídico para que la subrogación deje de serla y se convierta en titular, suficiente como para, desde ya, mandar a hacerse el retrato al óleo.

Sobre Cuenca se viene una trespatinezca situación gane quien gane la alcaldía. Unos querrán que gane cualquiera, “menos el candidato de Zamora”. Nulos y blancos podrían ser mayoría.

Apostaría a que la muerte política de Zamorita está más que segura, no así su muerte física, que nadie la quiere, excepto sus fulanas y sus fulanos. Más bien, que se recupere. (O)

Lcdo. Jorge Durán

Lcdo. Jorge Durán

Periodista, especializado en Investigación exeditor general de Diario El Mercurio
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