Inspirar

¿Qué inspira? ¿Qué nos entusiasma? ¿En dónde están las premisas que contagian la vida y el camino?

Inspirar es una visión. Es una decisión. Es un sentir. Digamos que es parte de comprender qué hay que hacer, a dónde hay que ir, cómo hay que ir. Cómo se construye ese camino. Así, se trata de una mirada no inmediatista, menos limitativa o fundamentalista. No. Inspirar viene de la comprensión del presente y del futuro, desde el trayecto, la vida, el corazón, el sentir y el ilusionar.

Se puede ilusionar exclusivamente con la sensibilidad y el latido, con el minuto a minuto de lo que hay que hacer y por dónde se puede lograr. Con el cuidado. Con la protección que inspira. Con el sentir que trasciende. Con el desafiar los nuevos días que nacen de la comprensión de días anteriores. Solo así. Solo entonces.

Inspirar es la dinámica del trabajo, de la cercanía, del estar juntos, del soñar. Del plantearse objetivos y resultados, medibles y serenos. Reales. Serios. Por ejemplo, El Principito inspira a una vida que no olvide las pequeñas cosas. La rebelión en la granja atrae a una construcción profunda, decidida, que comprende los procesos. Las profecías de Nostradamus, a un mundo de centurias y testamento para la humanidad. La historia del arte, de Phaidon, a los conocimientos, al amor y al entusiasmo por el arte. Benedetti, a la ilusión del amor o, mejor dicho, como un libro suyo, a vivir adrede entre el corazón y la vida, entre la vida y el latir.

Eso es inspirar. Es concebir nuevas realidades. Mundos, conceptos y principios posibles. Es inspirar desde lo que permite hacerlo: la rigurosidad, la seriedad, la honestidad, la verdad, el profundo sentido de cuidar. Desde ahí se puede consolidar, observar, edificar y proyectar. Solo entonces. Solo así: inspirar.

Inspirar es admitir que hay millones de razones para ser feliz, pero, aún más, hay millones de razones para cuidar, acariciar, respetar, defender y soñar. Mejor dicho, un único camino posible en una humanidad destrozada: el del respeto, la dignidad, el progreso y el cuidado. (O)

@jchalco

Dr. José Chalco

Dr. José Chalco

Doctor Ph.D. en Derecho, Magister en Derecho Constitucional. Abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad del Azuay. Profesor de posgrado.