Algo más de la visita de Noboa a la U

Invocar el art 355 de la Constitución en el cual se prohíbe expresamente la presencia de las Fuerzas Armadas y la Policía en los recintos universitarios, tiene dos excepciones claras: la primera se refiere a la posibilidad de ingreso cuando el Rector y el Consejo Universitario así lo permitan por alguna razón clara y motivada; y la segunda, por haber ocurrido un delito flagrante.

El presidente Noboa, a quien ya han atentado al menos tres veces contra su vida, no puede pues llegar a un espacio público sin su equipo de seguridad, que como todos deberíamos comprender, está estructurado de manera técnica para dotarle de una relativa tranquilidad al mandatario.

Algunos analistas pretenden calificar como una imprudencia la visita del Presidente a un lugar en “donde no es bien visto”. ¿por quiénes? un grupo de algo más de 100 estudiantes afines al presidente de la FEUE y sus ideólogos externos; y, un profesor, el único de casi 1000 docentes que repite un accionar cuestionable, porque ya hizo lo mismo cuando llegó la vicepresidenta Pinto. Santiago Rosano, afín en ideas al español Pablo Iglesias, el rostro visible de “Podemos” cuestionado por haber recibido fondos de Maduro, hoy preso en EEUU acusado de delitos como narcoterrorismo y tráfico de drogas y armas, conspiración para cometer torturas, aislamientos, detener a opositores, y crímenes de lesa humanidad, tiene un discurso fundamentalista, agresivo en todas las formas, se declara irrespetuoso de los regímenes que no son de su gusto, y confunde la libertad de expresión con el adoctrinamiento, basado en un cuestionable inventario de ideas.

Respecto a la actuación del rector Rodrigo Mendieta y el Consejo Universitario por mantener su postura y claridad para respaldar el acto al cual llegó Noboa, sin haberles pasado por la mente sancionar a Rosano y los estudiantes, ya algunos historiadores descontextualizados le compararon con el Dr. Carlos Cueva Tamariz como un rector que si defendió a los eminentes profesores Ricardo Barzallo, Gerardo y Vladimiro Cordero, Orlando Regalado, César Hermida Piedra y otros, comentarios peregrinos porque este hecho histórico tuvo otra connotación, aparte de que los mentados maestros tenían sólidos principios, debatían con altura, y sus expresiones pudieron no gustar a muchos, pero eran muy respetables para la sociedad cuencana.

Que tiempos aquellos en los cuales se salía a reclamar a los gobiernos de turno, discutiendo y debatiendo con altura primero en las asambleas universitarias; cuando la lucha estudiantil no tenía impulso de ninguna secta oprobiosa, cuando se leía y conversaba sobre el papel critico de la universidad en la sociedad, y el Alma Mater tenía alumnos disímiles en concepciones ideológicas, pero con un bagaje de conocimientos que permitían disentir con altura; la idea del animal político de Aristóteles. Es una pena inmensa que muchos de quienes estábamos en este grupo, hayan migrado a respaldar a partidos corruptos, y ser parte de esta arremetida contra las buenas costumbres y la decencia. (O)

Econ. Gerardo Maldonado

Econ. Gerardo Maldonado

Economista, abogado. Posgrado en Finanzas y Proyectos INCAE Bussiness School. Máster en Administración en Tecnológico de Monterrey. Master en Derecho de Empresas Universidad Andina Simón Bolívar. Poeta y escritor.