Nuestro país, diente de león, volatilizado por el soplo de la violencia; hambriento de venganza y justicia, hundido entre políticos y seres que aprovechan el caos para pescar en río revuelto y obtener un privilegio, nuestro país con el dedo (no en la llaga) en la noticia falsa para replicar los odios, con los revolucionarios …











