Hemos sido testigos, si bien no presenciales, del juego truculento, de la lucha visceral, del dame yo te doy, del yo soy más bonita, del yo pego más, del yo soy la mejor opción, para ser candidatos. Todos, o casi todos aspiran a una pasantía con sueldo, viáticos, mordidas, cama y chocolate, en alcaldías, concejos …










