Días después de ver el Mundial de Fútbol México 1970, unos amigos tuvieron la audaz idea de que Cuenca compitiera con equipo propio en el campeonato ecuatoriano de fútbol. Era aceptado llamarla “Ciudad de Santos, Sabios y Poetas” no de deportistas menos de futbolistas. Cincelada en Los Andes, pujante, entregada a la voluntad diaria de …











