Por: Gonzalo Clavijo Campos Todos los días corremos y corremos, persiguiendo nuestros sueños, tanta prisa y al final del día estamos agobiados sin ganas de nada, tan sólo nos aventamos a la cama en busca de un sueño tranquilo. Sin descanso, nos preparamos para la siguiente jornada. Consecuencia de nuestra prisa es el mal humor, el temido estrés, cansancio …









