Y de pronto el orgullo yanqui se fue al suelo; la democracia más segura del planeta huyó del Capitolio acosada por los seguidores del multimillonario Donald Trump. Y, en esta ocasión, no hubo a quién culpar ni perseguir; el único responsable azuzaba desde la Casa Blanca y se contradecía en las redes sociales. El expresidente …











