La Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP), del Municipio de Cuenca, informó que los caudales de los ríos Tomebamba y Tarqui registran una disminución significativa.
La entidad atribuyó esta reducción a la escasez de precipitaciones de intensidad durante diciembre de 2025 y los primeros días de 2026, un escenario que anticipa el inicio de la temporada de estiaje en la región.
De acuerdo con un reporte técnico de ETAPA EP, el caudal del río Tomebamba alcanzó este fin de semana un promedio de 1,87 metros cúbicos por segundo (m³/s), cuando su nivel habitual bordea los 3,0 m³/s.
En el caso del río Tarqui, el caudal descendió a 1,68 m³/s, frente a un promedio anual cercano a 1,6 m³/s. Esta variación genera preocupación, ya que evidencia los efectos de la temporada seca en los afluentes.
Por su parte, el río Yanuncay registró un caudal de 3,54 m³/s, valor que coincide con su promedio cotidiano. En días recientes incluso alcanzó los 3,66 m³/s, cifra que se mantiene dentro de sus rangos normales.
Río Paute
La disminución de los caudales también se refleja en el río Paute, afluente estratégico que alimenta al Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, responsable de aproximadamente el 38 % de la energía eléctrica que consume Ecuador.
Durante los primeros días de 2026, este río ha reportado un caudal promedio de entre 48 y 49 m³/s. En contraste, en 2025 alcanzó un promedio anual de 182,45 m³/s, el más alto registrado desde 1983.
El segundo mayor caudal histórico se reportó en 1994, con 173,3 m³/s. En años recientes también destacan los registros de 149,92 m³/s en 2019; 149,08 m³/s en 1999; 147,33 m³/s en 2015; y 146,14 m³/s en 2008, cifras que fueron superadas ampliamente en 2025.
Tormentas
En paralelo, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) emitió la primera advertencia meteorológica de 2026, ante el incremento en la intensidad y distribución de lluvias y tormentas en gran parte del territorio nacional.
Según el organismo, este fenómeno climático se manifestará con mayor fuerza entre el 5 y el 7 de enero de 2026 y estará acompañado además de ráfagas de viento.
El informe detalla que las condiciones más intensas se concentrarán en el interior del norte y centro de la Costa, la Amazonía, el norte de la Sierra y zonas de cordillera, donde se prevén acumulados significativos de precipitación.
En la región Litoral se advierte una intensidad muy alta en provincias como Esmeraldas, Manabí y Los Ríos. Mientras tanto, en la Amazonía se esperan lluvias intensas en Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Sucumbíos.
Pronóstico
Para la región Interandina, el pronóstico señala una mayor persistencia de las lluvias en Carchi, Pichincha, Bolívar, el occidente de Imbabura y Cotopaxi, así como en sectores de la cordillera oriental.
Las autoridades alertan sobre la probabilidad de acumulación de agua en zonas urbanas y rurales, posibles afectaciones a la red vial por agua estancada y la caída de árboles.
También se advierte sobre la reducción de visibilidad, el riesgo de deslizamientos de tierra y crecidas de ríos, así como la presencia de descargas eléctricas y vientos fuertes asociados a las tormentas.
Finalmente, las autoridades recomiendan identificar zonas seguras ante eventuales evacuaciones y evitar acercarse a ríos y quebradas, debido al peligro de crecidas repentinas.
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