Un usuario denunció un presunto cobro excesivo en una carrera realizada desde el sector del Mall del Río hasta la avenida Abelardo J. Andrade, a la altura de la entrada a Lazareto.
Según su testimonio, el taxímetro marcó 5,94 dólares, lo que consideró desproporcionado para el trayecto.
Este caso se suma a otras denuncias ciudadanas por supuestas alteraciones en taxímetros, que vuelven a cuestionar la eficacia en el control del servicio de taxis en Cuenca.
Aunque el gremio sostiene que existen procesos de revisión técnica y homologación, datos oficiales y testimonios recogidos durante esta investigación advierten sobre fallas en los dispositivos y la posible operación de talleres informales que presuntamente manipulan estos equipos.
Reclamos
Alfredo Escobar, gerente de la Unión de Taxistas del Azuay, reconoció que existen reclamos relacionados con el cobro del servicio.
Aseguró que las las irregularidades cometidas por algunos conductores perjudican a quienes sí cumplen la normativa.
“Lamentablemente hay denuncias de la ciudadanía que señalan que los taxímetros están alterados, pero no se debe generalizar. Por eso contamos con un equipo que realiza revisiones conforme a los lineamientos de las autoridades”, afirmó.
Entre las quejas más recurrentes de los usuarios constan el no uso del taxímetro, dispositivos no visibles. Además, recorridos inapropiados, activación antes del inicio del viaje, cobros que no coinciden con lo marcado, tarifas pactadas sin taxímetro fuera del casco urbano y la negativa a realizar carreras.
El dirigente hizo un llamado a presentar denuncias de manera formal y recordó que el gremio tiene la aplicación AzuTaxi, que permite identificar al conductor, vehículo, placa y datos de la carrera. Esta información sirve como respaldo en caso de irregularidades para la aplicación de sanciones.
Investigación
Además, existen indicios de que algunas personas actúan al margen de la ley en talleres informales en sectores como Miraflores y Las Pencas, donde presuntamente se altera la programación de los dispositivos.
La calibración del taxímetro se basa en un código denominado “pulsos”, que convierte la distancia recorrida en metros.
Si este valor es modificado, el dispositivo registra un cálculo alterado del costo del servicio.
Luis, conductor de taxi, explicó que el tamaño del aro y las llantas también influye en la marcación.
“Los vehículos salen con un estándar de aro y llanta, pero algunos los cambian. Una llanta más pequeña da más vueltas y puede incrementar la carrera, en algunos casos, hasta un dólar”, señaló.
En Cuenca operan 3.612 taxis y, aunque existen entes autorizados para la calibración, los usuarios consideran que esas entidades son “juez y parte” dado que “ellos instalan, ellos calibran, ellos reparan, ellos cambian”.
Durante 2025 se registraron 32 sanciones relacionadas con el uso del taxímetro.
De estas, 22 correspondieron a conductores que no utilizaron el dispositivo durante la carrera. Además, 10 casos donde se detectó la impresora desconectada, según datos de la EMOV EP.
Además, la entidad ejecutó 70 operativos de control a lo largo del año, que derivaron en 32 citaciones adicionales por irregularidades vinculadas al uso del taxímetro.
“Se realizan operativos. Si se detecta alguna anomalía, ese vehículo es sancionado en flagrancia y debe volver a pasar la Revisión Técnica Vehicular (RTV)”, indicó Lenin Guzmán, gerente general de la EMOV.
Las sanciones contempladas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP), establecen una multa equivalente al 15 % de un salario básico unificado y la reducción de entre cuatro y cinco puntos en la licencia, cuando el taxímetro no se utiliza, se altera o no se coloca en un lugar visible.
Gremio pide revisión de tarifa
El gerente de la Unión de Taxistas del Azuay, Alfredo Escobar, sostuvo que el sector cumple con la normativa vigente, pero cuestionó la falta de actualización de las tarifas.
“Hace 12 años se implementó el taxímetro con una gasolina a 1,48 dólares y un sueldo básico de 340 dólares. Hoy el combustible supera los 2,70 dólares y el SBU es de 482 dólares. Han subido los costos de mantenimiento, llantas e IVA. Estamos trabajando a pérdida”, afirmó.
Aclaró que estas condiciones de ninguna manera justifican prácticas irregulares, pero consideró que las tarifas deben ser analizadas tanto por las autoridades como por la ciudadanía.
La Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial (LOTTTSV), en su artículo 47, asigna la competencia tarifaria a la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) y a los gobiernos municipales. Asimismo, el Acuerdo No. 019-2021 establece que los estudios reales de costos deben actualizarse cada dos años para posibles ajustes. (I)
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