El impacto del «turismo desbordado” en Cuenca

El fin de año de 2025 se registró una gran cantidad de personas en el Parque Calderón por eventos planteados desde la administración municipal actual, lo que generó críticas y cuestionamientos. /Cortesía
El fin de año de 2025 se registró una gran cantidad de personas en el Parque Calderón por eventos planteados desde la administración municipal actual, lo que generó críticas y cuestionamientos. /Cortesía

Especialistas del turismo advierten un agreviso impacto, de manera particular en el centro histórico de Cuenca, por la gran cantidad de turistas que llegan a la ciudad.

El 2025, Cuenca cerró con una ocupación hotelera del 91 %, según datos de la Fundación de Turismo para Cuenca, algo no visto postpandemia. Sin embargo, especialistas, ediles y ciudadanos cuestionan los resultados frente al impacto social y de servicios que padece la ciudad.

Los investigadores y docentes Freddy Espinoza y Karina Farfán, del Grupo de Investigación PREIT-tour y ‘Ciudad Patrimonio Mundial’ (CPM), de la Facultad de Ciencias de la Hospitalidad de la Universidad de Cuenca, analizan la compleja realidad del turismo en Cuenca.

De acuerdo con ellos, el nuevo perfil del turista ha cambiado a tal punto que ya no es posible identificarlo y diferenciarlo con el visitante. Para entender mejor este tema, los especialistas acordaron que existen dos tipos de personas que llegan a la ciudad: visitantes, que se caracteriza por permanecer menos de 24 horas en la localidad y no pernocta en Cuenca; y el turista, que sí utiliza los servicios de alojamiento.

En esta línea, el desafío consiste en la proliferación de plataformas de alojamiento temporal como Airbnb que ha dificultado el rastreo real del número de turistas, ya que muchos se alojan en sistemas alternativos que no figuran en las estadísticas oficiales de ocupación hotelera.

Por ahora el turismo que llega a Cuenca es mayoritariamente nacional (89.9 %) y los principales mercados son Guayas con el 39.1 %, seguidos por El Oro 12.1 % y Pichincha. Con el 10.9.

No obstante, coinciden ambos especialistas, el turismo internacional ha bajado debido a la percepción de inseguridad en el país.

Perfil del turista

La mayor cantidad de turistas que llegan a Cuenca son jóvenes de entre 20 y 30 años. Ellos, principalmente, ocupan casas de amigos y familiares durante la visita. Luego usan hoteles, 31.1 % y, Airbnb que ha subido al 21.5 %.

De todos, el 40 % llega en vehículo propio, lo que genera una presión crítica sobre el tráfico y los parqueaderos en el centro histórico, señalan los docentes.

Desborda

La razón de preferir a Cuenca como ciudad de destino, subrayaron Espinoza y Farfán, se debe a la violencia presente en la Costa ecuatoriana, lo que ha provocado que muchas familias, incluso, se hayan mudado.

Por tanto, los jefes de hogar trabajan en otras ciudades y regresan los fines de semana, consumiendo servicios turísticos pero actuando como residentes temporales.

Gentrificación

Eso no es todo: La gentrificación y el desplazamiento ha provocado que quienes habitaban el centro histórico se desplacen hacia otros sectores haciendo que la ciudad pierda “su tejido social”, aducen.

“Los residentes abandonan sus hogares debido al ruido, el encarecimiento inmobiliario y la conversión de viviendas en hoteles o restaurantes”, aseguraron los investigadores.

Vinculado a estos temas consta la “elitización del patrimonio”. Espinoza y Farfán, cuestionan la proliferación de rooftops que, en su análisis, privatizan las mejores vistas de la ciudad, como las cúpulas de la Catedral, obligando al ciudadano a consumir para disfrutar de su propio patrimonio.

Y materia de sostenibilidad, dicen que “el turismo se ha desbordado”. Los investigadores advierten que el turismo en Cuenca se está “yendo de las manos”, enfocándose casi exclusivamente en la reactivación económica y el gasto, pero ignorando la carga ambiental como la basura, el consumo de agua y el impacto social.

Críticas

Los especialistas señalan que la gestión actual se limita a la promoción, pero carece de un plan de gestión, regulación y políticas públicas claras basadas en cifras reales.

Sugieren que sería viable la creación de una Empresa Pública de Turismo con mayor presupuesto y personal capacitado para evitar ‘parches’ en las decisiones políticas.

Proponen que Cuenca no se vea como un destino aislado, sino como un centro de distribución para toda la región sur (con ciudades como Saraguro y regiones como la Amazonía), potenciando el turismo regional.

En definitiva, los entrevistados enfatizan en la necesidad urgente de un diálogo entre el sector público, privado y la academia para encontrar un equilibrio entre la vida residencial de los cuencanos y la actividad turística, evitando que el centro histórico se convierta en una “cantina pública”.

Ronnie Araneda Delgado, especialista en gestión empresarial, administración y gestión del sector público y privado, concuerda con la postura municipal de que Cuenca se ha consolidado en los últimos años como uno de los destinos turísticos más cotizados del país.

Y agrega que ya no se trata únicamente del visitante extranjero, sino también del turista nacional.

Halaga los esfuerzos de las autoridades municipales y provinciales, sin embargo, dice que este éxito trae consigo una responsabilidad mayor. Agrega que atraer turismo no puede limitarse a la promoción, exige de manera paralela garantizar el orden urbano, el cumplimiento de las normas, la adecuada convivencia ciudadana; y, sobre todo, el respeto a quienes habitan la ciudad de forma permanente.

En este aspecto, cree que la gestión municipal evidencia serias falencias.

Cree que Cuenca ha comenzado a ceder espacio a una realidad preocupante; en los últimos tiempos, pues amplios sectores del centro histórico y barrios aledaños se han transformado en “un mercadillo desordenado”.

En ellos, dice Araneda, se toleran prácticas contrarias a la normativa urbana y al uso adecuado del espacio público.

Para el especialista, es deber de la administración municipal diseñar y ejecutar un plan turístico que contemple control, limpieza, regulación del comercio, uso responsable del espacio público y educación ciudadana.

Patrimonio

Diana González, concejala y miembro de la Comisión de Áreas Históricas y Patrimoniales del Concejo Cantonal, advierte que en el pasado hubo llamados de atención de la Unesco por el descuido de bienes patrimoniales y el desorden urbano.

Subraya que, aunque el turismo es positivo, las autoridades deben poner “reglas de juego” claras para que el visitante respete el entorno.

Dice que existe una preocupación profunda compartida por la Arquidiócesis de Cuenca, sobre el daño físico que las ferias y el comercio itinerante causan en las paredes de la Catedral Nueva.

También la plazoleta de Santo Domingo, en la que la edil cuestiona el cambio de uso de suelo de este espacio, que ha pasado de ser una plaza histórica a funcionar como un mercado o feria constante.

González señala que la Comisión de Áreas Históricas es un ente vinculante, pero denuncia que la administración actual ha implementado elementos en el Parque Calderón como pantallas gigantes, columpios, tótems de selfies, sin la aprobación de la comisión que ella es parte.

Y alerta alerta sobre la existencia de alojamientos informales que se promocionan en páginas dudosas y que podrían estar vinculados a actividades ilícitas.

Por otra parte, espera que el centro histórico sea habitable con facilidades para que los dueños de casas patrimoniales realicen reformas arquitectónicas que permitan vivir en ellas sin destruir su valor histórico.

Turismo

Román Carabajo, concejal y presidente de la Comisión de Desarrollo Económico y Turismo del Concejo Cantonal, enfatiza que Cuenca ha vivido del éxito de su imagen, pero está llegando a un límite de saturación.

Sostiene que la solución no es frenar el turismo, sino regularlo y cobrar por los servicios municipales que se consume para aliviar la carga económica del ciudadano local y garantizar la sostenibilidad del patrimonio.

Carabajo señala que Cuenca crece de forma desordenada en las últimas décadas. La expansión hacia parroquias rurales como Ricaurte se ha dado mediante condominios que saturan servicios básicos diseñados originalmente para menor densidad.

Las restricciones burocráticas y los altos costos para restaurar casas patrimoniales han provocado que la gente deje de vivir en el centro. La población residente ha bajado de una capacidad de 120.000 a solo 35.000 personas, convirtiendo las viviendas en bodegas, negocios o parqueaderos.

La limpieza, el orden y la percepción de seguridad son pilares que atraen al turista, especialmente ante la crisis en otras ciudades del país, sostiene el edil.

No obstante, existe una brecha enorme entre las 15.000 plazas hoteleras formales y los más de 200.000 visitantes reportados en feriados. Esto evidencia la falta de un Observatorio Turístico que brinde datos precisos sobre dónde se hospeda realmente la gente.

Carabajo propone un Plan al 2050 que se está trabajando en una actualización de la ordenanza de turismo con una visión a largo plazo para regular nuevos fenómenos como los glamping y el alojamiento digital.

Además, propone una tasa por servicios turísticos, argumentando es que el turista consume recursos que actualmente son subsidiados por los impuestos de los cuencanos.

“Ha mejorado la ocupación hotelera y se han tomado acciones”

Lorena Guillén, directora de la Fundación Municipal Turismo para Cuenca.
Lorena Guillén, directora de la Fundación Municipal Turismo para Cuenca.

Lorena Guillén, directora de la Fundación Municipal Turismo para Cuenca, se muestra optimista respecto a las cifras obtenidas hasta finales de 2025 en materia turística, pero reconoce que el éxito ha traído problemas de convivencia.

Su respuesta se centra en aliviar la carga turística en el Parque Calderón, regular el sistema de alojamiento temporal Airbnb, descentralizar los eventos y aplicar nuevas tasas para que el turismo sea sostenible y no una carga para el residente cuencano.

Guillén defiende la gestión actual contrastando la Cuenca “abandonada” de hace cuatro años con las cifras recientes. Destaca un incremento sustancial en la ocupación hotelera durante los feriados, uno de ellos, fin de año, que en 2025 cerró con 91 % de ocupación hotelera.

Según la directora, esto es resultado de una política de “democratización del espacio público” y la organización de eventos de alta calidad.

Además, sostiene que para aliviar la carga del Parque Calderón, la Fundación impulsa dos ejes: Uno, barrios tradicionales con la activación de zonas como Las Herrerías, San Roque, El Vado y la calle María Arízaga.

Y, dos, rutas rurales, que se han ejecutado 21 rutas en parroquias como Quingeo y Victoria del Portete para que el turista no permanezca solo en el centro, promoviendo la arquitectura vernácula y el agroturismo.

También recuerda que Cuenca fue reconocida por la Unesco como ‘Ciudad Creativa Gastronómica’, enfocando el rescate del patrimonio alimentario en los mercados.

Tras las quejas ciudadanas por el caos en el último feriado de fin de año, la directora anunció ajustes inmediatos como una campaña de concientización para informar a los turistas sobre las reglas locales, de manera prioritaria, sobre el control de ruido y uso de parlantes.

Asimismo, ya no se permitirá cualquier evento en la Glorieta del Parque Calderón, pues habrá un equipo especializado que filtrará y limitará el uso del espacio.

Guillén anticipó que ya regulan las ferias en la ‘Calle del Artista’, que se reducirán a solo dos por mes, máximo 12 días, permitiendo que el espacio y el patrimonio como las paredes de la Catedral Nueva se recuperen.

Sobre los Airbnb, confirma que la Fundación apoya la ordenanza del concejal Roman Carabajo para regularizar y implementar reglas claras.

Y para este año, se aprobó una consultoría priorizando universidades locales para crear un observatorio que genere data confiable sobre el perfil del turista, gasto y ocupación real, superando las estimaciones actuales.

Finalmente, esta de acuerdo con lo que plantea la nueva ordenanza para la implementación de una ‘tasa de corresponsabilidad turística’ cuyo objetivo es que el turista contribuya económicamente para cubrir el costo extra que genera su presencia en servicios de limpieza (EMAC), agua potable y seguridad, buscando un equilibrio entre el beneficio económico y el gasto municipal. (I)

Ocupación hotelera durante fin de año en Cuenca

AñoPorcentaje
202225 %
202350 %
202478 %
202591 %

Datos: Fundación Turismo para Cuenca

¿Cómo llegan los turistas a la ciudad?

TipoPorcentaje
Vehículo propio 40 %
Bus interprovincial 32 %
Avión 16 %
Buseta 12 %

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Fabian Campoverde

Fabian Campoverde

Periodista multimedia, creador de contenidos digitales y elaboración de proyectos periodísticos. Tiene una maestría en Comunicación Estratégica Digital. Se especializa en SEO y temas de investigación.
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