Día del Agua: represas para guardar el líquido vital. Cuenca tiene un desafío

Día del Agua: represas para guardar el líquido vital. Cuenca tienen un desafío.
Día del Agua: represas para guardar el líquido vital. Cuenca tienen un desafío.

Hoy se conmemora el Día Mundial del Agua y Cuenca enfrenta un desafío creciente: garantizar el abastecimiento de agua potable ante un posible déficit que, según expertos, podría evidenciarse alrededor de 2050.

En ese contexto, los embalses aparecen como una alternativa para regular y almacenar agua, especialmente en épocas de estiaje, para asegurar el abastecimiento.

Para Alfredo Moscoso, biólogo e investigador en cambio climático, los represamientos son una opción viable para almacenar el recurso hídrico, pero generan críticas por sus posibles impactos ambientales y sociales.

Moscoso señaló que los avances técnicos han reducido los riesgos de estas obras; sin embargo, aclaró que toda intervención en el entorno implica impactos que deben ser evaluados y gestionados.

El especialista añadió que en países desarrollados estas soluciones han sido analizadas como una opción, por lo que es posible replicar buenas prácticas adaptadas al contexto local.

Represamientos

Citó que ejemplos de ello se observan en España, Estados Unidos (EE.UU.), Alemania y Canadá, donde hay sistemas de regulación y almacenamiento hídrico bajo criterios técnicos, ambientales y de sostenibilidad.

Moscoso manifestó que, por ejemplo, Quito cuenta con cuatro embalses: Salve Faccha, Mogotes, Sucus y Mica, que almacenan un volumen útil de 38 millones de metros cúbicos (m³) de agua.

Las tres primeras están ubicadas a 3.900 metros sobre el nivel del mar (msnm), en la Reserva Nacional Cayambe-Coca, y alimentan a las plantas de potabilización Bellavista y Paluguillo.

Mientras que el embalse de la Mica es una laguna que se abastece de los ríos Antisana, Jatunhuayco y Diguchi, ubicados en las faldas del volcán Antisana y también a 3.900 msnm.

Embalses

Señaló que las ciudades de Ambato y Pelileo, en Tungurahua, también se abastecen de agua potable gracias a dos embalses: Mulacorral y Chiquiurco.

Estas represas fueron construidas por la Prefectura de Tungurahua y han garantizado la provisión del líquido vital para estas poblaciones, que están en crecimiento.

Acotó que en Manabí también existen dos represas, Poza Honda y La Esperanza, aunque reconoció que en los últimos años estos sistemas de almacenamiento han presentado una serie de problemas.

Señaló que el embalse Daule-Peripa, entre Guayas y Manabí, regula el caudal del río Daule y también contribuye a garantizar el abastecimiento de agua potable en varias ciudades del litoral.

Consumo de agua

En esta ciudad, cada persona consume un promedio de entre 200 y 250 litros de agua por día (l/d), según datos de la Comisión de Gestión Ambiental (CGA) del Municipio de Cuenca.

Esto representa más del doble de la cantidad recomendada a nivel mundial —100 litros diarios por habitante— por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

De acuerdo con un estudio de Ana Cecilia Salazar, socióloga y catedrática de la Universidad de Cuenca, para 2030 la demanda de agua para consumo humano será de 4.160 litros por segundo (l/s).

El requerimiento total, que incluye riego y caudal ecológico, alcanzará 7.397 l/s, lo que significa que la ciudad enfrentará un déficit de 1.671 l/s, según el Cabildo por el Agua de Cuenca.

Para 2050, con una población estimada en 1.035.000 habitantes, la demanda de agua potable ascenderá a 4.453 l/s, y el déficit podría adelantarse o agravarse por los usos indebidos del recurso.

Desafíos

Según el análisis de Salazar, América Latina afrontará para 2050 desafíos de sostenibilidad críticos: la pérdida de páramos, la reducción de la frontera agrícola y una urbanización descontrolada, entre otros.

Las fuentes que nacen en los páramos y humedales de Cuenca abastecen agua para el consumo humano, riego, abrevadero de animales, acuicultura, generación hidroeléctrica y caudales ecológicos.

Ernesto Narváez, ingeniero e investigador en hidrología, explica que hay dos proyectos públicos de represamiento planificados para garantizar el suministro de agua potable en Cuenca.

Uno de ellos es la construcción de una represa para almacenar el agua de la laguna Dos Chorreras, ubicada en la cuenca del río Tomebamba, cerca del Parque Nacional Cajas (PNC).

Este dique permitirá guardar entre uno y dos millones de metros cúbicos (m³) de agua e incluirá un trasvase desde la quebrada Rasullana, que conducirá el recurso hacia la laguna Dos Chorreras.

El agua será procesada en la Planta de Potabilización de El Cebollar, que actualmente produce 2.740 litros por segundo (l/s), cantidad que ya resulta insuficiente para algunos sectores del sur de la ciudad.

Yanuncay

Un segundo proyecto es el hidroeléctrico Soldados Yanuncay (PHSY), paralizado desde marzo de 2022, cuyo objetivo es regular el caudal del río Yanuncay y abastecer a la Planta de Potabilización de Sustag.

La prioridad del proyecto será garantizar agua para consumo humano y, posteriormente, destinar el recurso a la generación de energía eléctrica y al riego, debido a que se trata de una iniciativa de carácter multipropósito.

El proyecto aprovechará el caudal del río Yanuncay y contará con una represa de 42 metros (m) de altura, con capacidad para almacenar 21 millones de metros cúbicos de agua.

La primera tendrá una potencia instalada de siete megavatios (MW) y la segunda de 15 MW. En conjunto, la producción estimada alcanzará los 21 MW. El tiempo previsto para la construcción es de cuatro años.

Este proyecto, a cargo de la Empresa Electrogeneradora del Austro (Elecaustro), tiene un costo aproximado de 92 millones de dólares y su primera etapa se inició en 2011, con la construcción de obras viales.

Otros proyectos

Un tercer proyecto busca aprovechar un acuífero en el río Tarqui, con el propósito de obtener aproximadamente 300 l/s. Estudios preliminares confirman la presencia de agua subterránea en esa zona.

Investigaciones hidrológicas en la subcuenca del río Tarqui evidencian, a partir de análisis de topografía e hidromorfología, la posible existencia de un acuífero en la parte baja, lo que explicaría el comportamiento de sus caudales.

Además, estudios recientes señalan que la zona presenta condiciones favorables para la recarga hídrica, con precipitaciones anuales entre 1.100 y 1.300 milímetros (mm).

Sin embargo, especialistas advierten que esta reserva debe ser confirmada con estudios detallados y protegida de actividades como la ganadería y la falta de saneamiento.

Un cuarto proyecto para garantizar el agua potable para Cuenca es una captación de agua desde el río Santiago, en Morona Santiago, y de otros afluentes de Sígsig, para su transporte hacia Cuenca mediante un túnel.

El río Santiago posee un caudal medio anual cercano a los 1.385 m³/s. Es uno de los ríos con mayor disponibilidad de agua en el país, según constan en estudios.

La propuesta incluye la construcción de un sistema de captación y conducción mediante túneles subterráneos, una tecnología utilizada en proyectos hidráulicos de gran escala.

Machángara

El Complejo Hidroeléctrico Machángara, construido en la década de 1970, es un ejemplo de gestión hídrica en Cuenca, pues integra embalses, generación eléctrica y abastecimiento de agua potable.

Tiene dos represas, Chanlud y Labrado, que almacenan unos 23 millones de metros cúbicos (m³) de agua, lo que asegura caudales constantes para energía y consumo humano.

Este sistema alimenta centrales hidroeléctricas como Saymirín, con 15,5 megavatios (MW) de potencia, y en conjunto con Saucay alcanza cerca de 39,5 MW.

Luego, el agua llega a la Planta de Potabilización de Tixán, que abastece del líquido vital al 60 % de la población de Cuenca. El recurso también se utiliza para riego.

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Christian Sánchez Mendieta

Christian Sánchez Mendieta

Licenciado en Comunicación Social con una maestría en Marketing Digital y Comercio Electrónico. Investiga temas de migración y cubre temas políticos, electorales y sociales.