Precio del huevo acumula más de un mes de incrementos por menor oferta y mayor costo de producción

Kelly Encarnación, comerciante de Huevos La Criollita en Cuenca. Foto: El Mercurio

El precio de la cubeta de 30 huevos grandes acumula más de un mes de incrementos, con alzas semanales que han llevado el valor hasta 4,75 dólares en algunos puntos de venta de Cuenca.

En las granjas, el precio alcanzó 3,80 dólares durante la cuarta semana de septiembre.

El incremento responde a una menor disponibilidad de gallinas ponedoras, mayores costos de producción y transporte y la salida de producto hacia mercados vecinos.

Kelly Encarnación, vendedora en la distribuidora “La Criollita”, indicó que el aumento ha sido progresivo.

“Esta es el alza que más tiempo ha durado. Antes también hubo incrementos, pero no se mantenían por tanto tiempo. Ahora llevamos más de un mes con costos altos”, aseguró.

La cubeta de huevos pequeños se encuentra alrededor de 3,80 dólares, la de medianos entre 4,10 y 4,25 dólares y la de grandes entre 4,50 y 4,75 dólares, aunque el precio varía según el establecimiento.

Menos producto

La «Criollita» también recibe menos producto.

Pasó de manejar unas 6.000 cubetas semanales a entre 3.500 y 4.000.

“Unas 1.000 cubetas llegan desde Cuenca y otras 5.000 desde Ambato. Sin embargo, este volumen también ha disminuido porque nos dicen que parte del huevo se está enviando a Colombia y Perú, donde se paga un mejor precio. Esto deja menos abastecimiento y hace que el precio suba”, explicó Encarnación.

El efecto ya se observa en las ventas.

Algunos consumidores compran menos cantidad, mientras otros optan por huevos de menor tamaño.

Margarita Ochoa, vendedora del Mercado 10 de Agosto, señaló que el valor no es fijado por los minoristas y atribuye parte del incremento al encarecimiento del maíz y la soya utilizados para alimentar a las aves.

A estos costos se suman el transporte y otros insumos empleados en la elaboración del balanceado.

El maíz tiene especial incidencia en la estructura de costos de la avicultura.

La producción nacional no cubre toda la demanda del sector, por lo que Ecuador importa una parte del grano.

El sector también observa el riesgo que representa la situación climática en la Costa, donde se concentra buena parte de la producción de maíz y el sector ya se alista para el fenómeno de El Niño.

En el caso del pollo, los comerciantes no reportan incrementos durante los últimos meses. La libra se comercializa hasta en 1,35 dólares, aunque el precio depende del proveedor y del costo al que llega el producto.

Menos número de gallinas ponedoras

La oferta actual del huevo también está condicionada por la reducción del número de gallinas ponedoras registrada meses atrás. Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, la cubeta de huevos grandes llegó a comercializarse por debajo de 2,20 dólares en las granjas, su precio más bajo desde 2022.

Luis Poaquiza, productor y coordinador del Clúster Avícola de Tungurahua, explica que esos precios redujeron los márgenes y llevaron a retirar entre 3 millones y 4 millones de gallinas de producción.

El sector calcula que de unos 17 millones de gallinas ponedoras que había entonces, actualmente permanecen entre 14 y 15 millones en producción. La producción efectiva se ubica entre 12 y 13 millones de huevos diarios.

La reposición de aves tampoco genera una respuesta inmediata. Los productores comenzaron a incorporar nuevas gallinas entre marzo y abril, pero cada ave necesita alrededor de cinco meses para iniciar la postura. La recuperación de la oferta, por tanto, ocurre de manera gradual.

El precio en granja comenzó a recuperarse en marzo, tuvo una ligera reducción en mayo y volvió a aumentar desde la última semana de junio. Desde entonces pasó de 3,20 a 3,80 dólares.

Ecuador consume alrededor de 212 huevos por persona al año, según la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (CONAVE). (PNH)-(I)

Variación en productos de primera necesidad

El aumento de los precios también se observa en otros productos agrícolas. Comerciantes de la Feria Libre reportan variaciones relacionadas con las condiciones climáticas y el volumen de producción.

Miguel Buñay, comerciante y productor de legumbres y verduras, señala que tanto la lluvia como la sequía afectan los cultivos en determinadas zonas.

Cuando estas condiciones provocan pérdidas o reducen la producción, disminuye la oferta y los precios aumentan.

El saco de zanahoria, por ejemplo, pasó de unos 8 dólares hace dos semanas a 12 dólares.

El culantro también registró cambios de 10 dólares a 18 dólares.

Buñay señala que los agricultores enfrentan cuestionamientos de los consumidores por el precio de los productos, pese a que los costos de producción han aumentado.

“Quisiéramos que la gente entienda el esfuerzo que implica producir. En las tiendas no regatean ni rebajan un centavo, pero a nosotros nos piden que bajemos el precio», aseguró.

A esto se suma la menor rentabilidad de la actividad agrícola. Buñay explica que los costos de preparación de la tierra, insumos, mano de obra y transporte reducen el margen de ganancia.

“Algunos productores han dejado la agricultura para dedicarse a la ganadería y la producción de leche, porque es más rentable”, señaló. (I)

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Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.