Jorge Dávila Vázquez rememora “María Joaquina en la vida y en la muerte” a 50 años de su publicación

Jorge Dávila Vázquez con “María Joaquina en la vida y en la muerte”, novela ganadora del Premio Aurelio Espinosa Pólit en 1976. Foto: El Mercurio

Jorge Dávila Vázquez tenía 29 años cuando comenzó a escribir “María Joaquina en la vida y en la muerte”.

Estaba internado sin un diagnóstico preciso y pasaba los días en una habitación hospitalaria mientras escuchaba repetidamente el Réquiem de Verdi en una radio casetera.

En ese escenario comenzó la novela que terminó un año después y que en 1976 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Aurelio Espinosa Pólit.

“Estuve internado un mes en el hospital del Seguro sin diagnóstico. Algunos ‘entusiastas’ lloraron mi muerte, pero han pasado 51 años y sigo aquí”, recuerda el escritor.

La dolencia finalmente fue identificada como una colitis.

Durante ese tiempo escribió el primer impulso de la obra y después trabajó en ella durante un año.

El Réquiem de Verdi acompañó la escritura

La novela toma como punto de partida personajes y hechos de la historia ecuatoriana.

Ignacio de Veintemilla y su sobrina Marietta son transformadas en la ficción a través del dictador José Antonio de Santis y María Joaquina, su sobrina y amante.

Esa relación incestuosa, que ocupa uno de los capítulos centrales de la novela, se escribió bajo la atmósfera sombría y solemne del Réquiem de Verdi.

Marietta, recuerda Dávila, era una mujer de inteligencia extraordinaria. María Joaquina no lo es. Es otra criatura literaria.

“Le hago amante de su tío”, relata el autor y desarrolla entre ambos una relación marcada por el poder, el deseo y la dependencia emocional.

Tras vivir en Europa y acostumbrarse al lujo, María Joaquina encuentra en su tío un sostén material y afectivo.

La novela rompe con la narración lineal y utiliza múltiples voces y monólogos, recursos que comenzaron a abrirse paso entre los narradores ecuatorianos de la generación de Dávila, de 79 años.

A cinco décadas de la publicación, la novela mantiene su vigencia porque puede ser leída desde distintos momentos históricos y mantiene abierta su interpretación.

Dos veces ganador del Premio Aurelio Espinosa Pólit

El reconocimiento a Dávila con “María Joaquina en la vida y en la muerte” marcó un impulso en su trayectoria literaria.

Cuatro años después, en 1980, recibió por segunda ocasión el Premio Aurelio Espinosa Pólit, esta vez por “Este mundo es el camino”, un libro de cuentos.

Es el único autor ecuatoriano que ha recibido dos veces el Premio Nacional de Literatura Aurelio Espinosa Pólit.

Dávila, miembro de número de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, ha participado en varias actividades por los 50 años de publicación de la novela.

El 7 de octubre de 2026, la Universidad de Cuenca dedicó a la obra una jornada del Encuentro sobre Literatura Ecuatoriana y Latinoamericana “Alfonso Carrasco Vintimilla”.

El encuentro se desarrolló en el Aula Magna Mario Vintimilla, donde se abordó la novela a cinco décadas de su publicación.

Para quienes quieren dedicarse a la escritura, Dávila resume su consejo en una idea que ha marcado su trayectoria: escribir y perseverar.

“Si tienen deseo de escribir, que lo hagan de día, de noche, como puedan; que pulan lo que están haciendo y que sigan. El secreto de la escritura es la tenacidad”, aseguró. (I)

Más noticias

Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.