La aventura del Rally Dakar 2026 comenzó ayer con exigencia para Sebastián Guayasamín. El piloto ecuatoriano, junto a su navegante español Pol Ros, completó sin contratiempos la primera etapa de la competencia. Fue en una jornada que puso a prueba la resistencia mecánica y la templanza en carrera.
El tramo inaugural, disputado en los alrededores de Yambú, Arabia Saudita, presentó un recorrido total de 524 kilómetros. El terreno era áspero y traicionero. Apenas iniciada la especial, la dupla del equipo Old Friends sufrió un pinchazo que los obligó a detenerse. Perdieron tiempo valioso, quedando momentáneamente relegados en la clasificación.
Lejos de desesperarse, Guayasamín y Ros optaron por la regularidad y la experiencia. Kilómetro a kilómetro lograron recuperar posiciones en una etapa que no dio tregua. Además, en uno de los sectores más complejos del trazado, debieron frenar su marcha al encontrarse con un vehículo volcado. Tras no permitir el sobrepaso, la tripulación ecuatoriano-española se detuvo para verificar el estado de los ocupantes.
Tras una jornada intensa, el binomio cerró la etapa en el puesto 18. “Salimos muy fuertes, pero el terreno es muy duro para los neumáticos. Una llanta baja nos hizo perder tiempo. Aunque lo importante es que el auto terminó entero y listo para seguir empujando”, señaló Guayasamín al final del día.
La caravana del Dakar se trasladará ahora hacia Al Ula para disputar hoy la segunda etapa. Tendrá 400 kilómetros de especial y 104 de enlace, en un recorrido de perfil montañoso. Las piedras volverán a ser protagonistas y el riesgo de pinchazos se mantiene alto. Por lo tanto, la organización ha dispuesto un nuevo pit stop que permitirá a los equipos reabastecerse de neumáticos. Este es un punto clave para la estrategia. (D)
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