El empate a tres goles en la Champions League entre el Club Brujas y el Atlético de Madrid pasará a la historia de esta edición por su carga dramática. Sin embargo, el momento que fracturó el guion del encuentro fue el desafortunado autogol de Joel Ordóñez.
El defensor ecuatoriano, que hasta entonces había sostenido con solvencia la zaga belga, desvió hacia su propia red un centro lateral de Marcos Llorente en el minuto 79. Aquel tanto, que significaba el 2-3 provisional para los colchoneros, fue el punto culminante de un partido en el que el Brujas logró lo más difícil. El equipo fue capaz de remontar un 0-2 inicial con goles de Raphael Onyedika y Nicolò Tresoldi. Pese al golpe anímico del error de Ordóñez, el conjunto local no bajó los brazos. Además, rescató un empate agónico que deja la eliminatoria abierta para la vuelta en el Metropolitano.
Newcastle arrolla en Bakú y el Inter tropieza en el Ártico
Mientras en Bélgica se vivía una montaña rusa de emociones, en Azerbaiyán se presenció una exhibición de poderío. El Newcastle United prácticamente selló su pase a la siguiente ronda al golear por 1-6 al FK Qarabağ. La figura indiscutible fue Anthony Gordon, quien firmó una actuación histórica con cuatro goles (un póker). Logró desmantelar por completo la estructura defensiva de los locales. Además, estos pudieron hacer poco ante la intensidad rítmica de las «urracas».
Por otro lado, la sorpresa de la fecha llegó desde Noruega. El Bodø/Glimt volvió a demostrar que su estadio es un territorio hostil para los gigantes europeos al vencer por 3-1 al Inter de Milán. Bajo condiciones climáticas exigentes, el conjunto italiano se vio superado por la velocidad en las transiciones del equipo nórdico. Esto deja a los dirigidos por Simone Inzaghi con la obligación de remontar dos goles de diferencia en San Siro.
Leverkusen impone su oficio en Grecia por Champions League
Finalmente, en el Estadio Georgios Karaiskakis, el Bayer Leverkusen dio un paso firme hacia los octavos de final al derrotar 0-2 al Olympiacos. Con un fútbol ordenado y una eficacia quirúrgica, el campeón alemán controló los tiempos del partido. Además, supo silenciar la caldera griega, llevándose una ventaja cómoda para cerrar la serie en el BayArena. (D)










