La noche de este lunes 6 de abril, la delegación del Santos FC arribó a la capital azuaya para el duelo ante Deportivo Cuenca por la Copa Sudamericana. El plantel brasileño llegó en vuelo chárter al aeropuerto Mariscal Lamar, en medio de expectativa pese a las restricciones de acceso.
Un grupo reducido de aficionados se apostó en los exteriores de la terminal aérea y, con ingenio, logró acercarse a los jugadores. Algunos futbolistas, sin ser estrictos con el protocolo, accedieron a firmar autógrafos y saludar a los presentes, generando momentos de cercanía poco habituales en este tipo de operativos.
Entre los aficionados destacó el cuencano Pablo Mejía, quien incluso sorteó el alambrado del aeropuerto para intentar cumplir su objetivo. Con una camiseta de la selección brasileña con el número 10 de Neymar, llegó con la ilusión de conseguir una firma. Aunque el astro no forma parte de la delegación, Mejía logró autógrafos de algunos jugadores y se retiró satisfecho.
Para lograrlo, se subió a la paila de una camioneta y llamó la atención de los futbolistas. “Es llamativo ver a un equipo de otro país y hay que aprovechar”, comentó. También lamentó la ausencia de Neymar, pero valoró el recuerdo conseguido en una jornada que combinó expectativa, esfuerzo y pasión por el fútbol. (D)
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