No nos referimos a actividades lícitas que implica movilización de bienes o personas respetando las normas vigentes. El más rendidor de los tráficos ilícitos es el de estupefacientes para cuyos actores la frase “sin Dios ni ley” es una tónica que la cumplen con extrema rigurosidad. Otra gestión muy “rendidora” es el tráfico de personas …



