Un vuelo con un centenar de colombianos deportados de Estados Unidos llegó a Bogotá la noche del jueves, el primero desde la reunión que sostuvieron en la Casa Blanca los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro, informó la cancillería.
El gobierno colombiano acordó reanudar los vuelos de deportación de migrantes poco antes de la visita el martes del presidente izquierdista a su homólogo estadounidense, en la que limaron asperezas y aliviaron tensiones que se venían acumulando desde inicios del año pasado.
Las quejas de Petro por supuestos malos tratos a sus ciudadanos deportados fueron el inicio de los constantes enfrentamientos entre los mandatarios.
La cancillería publicó fotografías de algunos de los 101 deportados, vestidos con conjuntos deportivos, a su llegada a Bogotá en un vuelo de la fuerza área colombiana.
La canciller Rosa Villavicencio aseguró que el país planea enviar 20 vuelos para repatriar a sus ciudadanos.
Petro impidió la llegada de vuelos estadounidenses con deportados en enero, una medida que desató amenazas de imposición de aranceles por parte de Trump.
El mandatario colombiano, presionado por Washington, envió aviones para recoger a sus ciudadanos y eventualmente permitió la entrada de aeronaves de Estados Unidos con la condición de que se respetaran sus derechos.
Pero en mayo de 2025, Colombia suspendió los permisos y acusó a Washington de no cumplir con los acuerdos.












