Ecuador inicia el 2026 con las mismas preocupaciones de hace un año, pues, los problemas que más le afectan no han sido superados: la violencia se ha incrementado, la preocupación por posibles apagones se mantiene y la economía, aunque crece, no es suficiente para llegar al bolsillo de los ecuatorianos.
A las preocupaciones que se mantienen, se suma una adicional, la ausencia del presidente Daniel Noboa, quien arranca el 2026 lejos del cargo, del 1 al 18 de enero tomará sus vacaciones; del 19 al 22 de enero asistirá al Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza; y, del 22 al 25 de enero viajará a Bélgica, para reunirse con autoridades europeas.
Con expertos analizamos lo que este 2026 le espera al país en las áreas de mayor preocupación y lo que se necesita para superar las crisis que enfrenta el Ecuador.
A dos meses de posibles apagones
Ecuador inicia el 2026 con una ausencia de lluvias que preocupa, tomando en cuenta que el 80 % de la energía que se consume en el país proviene de sus hidroeléctricas.
Según el experto en energía, Jorge Luis Hidalgo, si la situación climática del país no mejora, los embalses de Paute durarán 60 días más, es decir, para marzo los ecuatorianos podrían enfrentarse, nuevamente, a los temidos apagones.
Ante la ausencia de lluvias, el Gobierno ha iniciado una estrategia que consiste en la compra de energía, a través de barcazas y a Colombia, para proteger los embalses que, pese al esfuerzo, se han ido reduciendo.
La cota de Mazar pasó de 2.153 metros sobre el nivel del mar a inicios de diciembre, a 2.139 registrado el 31 de diciembre, es decir, 14 metros menos.
Si esta estrategia de compra de energía se debe mantener en el tiempo, por la ausencia de lluvias, el costo económico para el país será elevado; Jorge Luis Hidalgo estima que esto le dejará al país en el 2026 un déficit de 600 millones de dólares.
¿Qué se puede hacer para evitar los apagones? Para el experto, lo adecuado, tomando en cuenta lo variable que ahora es el clima, es dejar de depender de las lluvias e incentivar las inversiones en el sector eléctrico, pero, precautelando que las adquisiciones, esta vez, se concreten y no vuelva a ocurrir lo que pasó con Progen y Austral.
Además, Hidalgo considera necesario que el país deje de subsidiar la energía, no con la tarifa de la dignidad, sino a las grandes mineras, a las que se les sigue entregando electricidad más barata, pese a los anuncios del Gobierno.
“Ecuador inicia el año con muy buenos embalses, pero, no se puede asumir que no habrá apagones, porque, si sigue la tendencia sin lluvias, las reservas nos durarán 60 días”, afirmó Hidalgo.
En proceso de recuperación económica
Santiago García, analista económico, señaló que Ecuador inicia el 2026 en un proceso de recuperación económica; el 2025 creció en 3,8 % y el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el año que arranca el crecimiento llegue al 2,2 %.
Sin embargo, el experto considera que lograr este crecimiento no será fácil, “ni gratis”, el Gobierno necesita aplicar al menos cuatro medidas: trabajar en la estabilidad financiera, resolver de mejor manera el tema fiscal, atraer inversiones y apoyar las exportaciones no petroleras y recuperar las petroleras.
“Si queremos mejorar la economía de los hogares, deberíamos aspirar a crecer más de lo que dicen las proyecciones; el horizonte del Gobierno y de toda la sociedad, el propósito del 2026, debería ser mayor producción y mayor empleo formal”, afirmó el García.
Las áreas en las que el país debería apuntar, para atraer la inversión, son las de electricidad y petróleo; en las que actualmente tiene un déficit, pero, para el experto, también tiene un gran potencial.
Además, existe un factor que se debe considerar en la proyección de crecimiento, no se pueden dar eventos sorpresa, como fueron los apagones del 2024, año en que se pronosticó que la economía crecería en 2,2 %, pero, en realidad cayó en 2 %.
Mientras la economía no crezca lo suficiente, Ecuador, inevitablemente deberá seguirse endeudando, para el 2026 se estima que destine el 35 % de sus gastos en el pago de la deuda interna y externa; a esto se suma que necesitará nuevos créditos para cubrir el déficit.
“Ecuador se va a endeudar más, según la proforma del 2026 la necesidad de financiamiento llega a 15 mil millones de dólares, el primer trimestre tiene previsto colocar 1.000 millones en bonos”, dijo Santiago García.
El efecto del conflicto armado se desvaneció
Ecuador terminó el 2025 como el año más violento de su historia, se registró una cantidad de homicidios nunca vista, con esto, no se espera que el panorama mejore en el 2026, pues los factores que incrementaron la inseguridad no han sido superados, según argumento Renato Rivera, experto en temas de seguridad.
Rivera explicó que una segunda fragmentación de los grupos criminales ha iniciado y seguramente se extenderá en el 2026, este fenómeno se produce después de que los cabecillas mueren o son detenidos, lo cual deja un vacío de poder, que genera enfrentamientos y violencia.
“Si se mantiene la fragmentación de los grupos criminales, es muy probable que sigan aumentando los homicidios, producto de ello; es lo que pasó en México y Colombia”, señaló Rivera.
Además, los análisis realizados por el experto denotan otra realidad: la declaratoria del conflicto armado interno, que se dio a inicios del 2024 y que logró que la violencia se reduzca ese año, ha perdido efecto y ahora la presencia en la calle de los militares no significa una diferencia.
“Cuando en enero del 2024 se declaró el conflicto armado interno, se dio una reducción importante de los homicidios, tuvo un efecto inmediato, pero no de mediano y largo plazo, porque no estuvo ligado a políticas públicas que ataquen el problema de raíz”, señaló Rivera.
Adicionalmente, explicó el analista, el control de la violencia en las cárceles será difícil de recuperar en este año; en 2025 se retomaron las masacres carcelarias, dejando más de 50 muertos.
El recrudecimiento de la violencia en las cárceles se debe a que, según Rivera, se dio por terminada la alianza que permitió el proceso de pacificación acordado durante el Gobierno de Guillermo Lasso y ahora las organizaciones delictivas han vuelto a matarse entre ellas.
El Gobierno sigue desconectado de la realidad
Santiago Basabe, politólogo de la Universidad San Francisco de Quito, considera que el Gobierno de Daniel Noboa arranca el año 2026 golpeado por el resultado negativo de la consulta popular que, mostró el descontento ciudadano; sin embargo, según el experto, el Régimen parece no darse cuenta de lo sucedido.
“La lectura que deja la consulta popular es que hay un descontento ciudadano, en varios sectores, a nivel nacional y regional; pero, eso parece que no es la lectura del Gobierno, que ha buscado minimizar el resultado y prefiere mantenerse prácticamente ausente”, afirmó Basabe.
Para el experto, la tranquilidad que muestra el presidente Daniel Noboa podría basarse en que al momento mantiene un nivel de popularidad aceptable, de más del 40 %, pero, no se ha considerado que sigue a la baja.
¿Qué pasa si la aceptación del presidente baja más? Para Basabe, esto pondrá en riesgo un sector en el que el Gobierno se ha mantenido firme: la Asamblea Nacional, en la que tiene una mayoría que le ha permitido trabajar con tranquilidad.
Si la mayoría en el Legislativo se pierde, el experto considera que, a partir de mayo del 2026, cuando Noboa cumpla un año en su segundo período, incluso podría reaparecer el fantasma de la muerte cruzada, de la que, tanto se habló a finales del 2025.
“La muerte cruzada es una opción constitucional, el problema de fondo es que en el país no se discute que esta figura es nociva y que debe ser extirpada de la Constitución”, señaló Basabe.
En cuanto a que el 2026 es un año preelectoral, en 2027 se realizarán las elecciones seccionales, Basabe considera que la batalla, nuevamente, se librará entre correístas y el actual Gobierno; no se vislumbra que aparezca una tercera vía que le dé una opción diferente a los ecuatorianos.







