Pese a estar listo para su instalación, el radar que Ecuador le compró a la empresa española Indra, por más de 24 millones de dólares, todavía no podrá entrar en operación, debido a retrasos en las obras civiles, según informó el Ministerio de Defensa.
“El proyecto está en pausa hasta terminar los trabajos de infraestructura que permitan la correcta instalación de los radares (…) una vez terminada la obra civil, se procederá a la reactivación del proceso de instalación”, señaló la institución.
Klever Almeida, comandante del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, informó que, tras la revisión técnica del contrato 2023-D-001, suscrito en 2023, se identificaron factores de orden técnico, meteorológico y geotécnico que influyen directamente en la instalación del radar.
“Durante la evaluación del sitio se determinó que la instalación del radar requiere, de manera obligatoria, la conclusión previa de obras de infraestructura, principalmente vías de acceso estables y bases técnicas de soporte, indispensables para garantizar la seguridad estructural y operativa del sistema”, puntualizó Almeida.
Aunque la instalación del radar debió realizarse en diciembre del 2025, el comandante del Cuerpo de Ingenieros señaló que el retraso se debe a que las condiciones meteorológicas de la zona, sumadas a las características del terreno, impidieron culminar las obras dentro de los plazos inicialmente previstos.
Estos factores, para el oficial, constituyen “causas de fuerza mayor”, ajenas a la planificación original.
“Desde el punto de vista técnico, continuar con la instalación del radar sin la finalización de estas obras representaría un riesgo, tanto para la integridad del sistema como para la seguridad de la población aledaña”, afirmó Klever Almeida.
Con este radar que Ecuador compró a 24 millones 364 mil dólares se busca reemplazar el que fue destruido el 7 de noviembre de 2021, en Montecristi, Manabí, el cual sufrió un atentado que lo dejó inservible, a pocos días de haber empezado a funcionar.












