Ecuador presentó el proyecto CONECTA ASL3 – Conexión Ecológica de Territorios Andino-Amazónicos, una iniciativa destinada a fortalecer la conectividad ecológica entre los Andes y la Amazonía, uniendo dos corredores estratégicos que vinculan áreas protegidas clave del centro y sur del país.
“La propuesta contempla la protección de 1’038.377 hectáreas de bosque que atraviesan las provincias de Tungurahua, Pastaza, Morona Santiago, Azuay, Loja y Zamora Chinchipe, articulando los corredores ecológicos Llanganates–Sangay y Sangay–Podocarpus”, explicó la viceministra de Ambiente, Alicia Jaramillo, durante la presentación oficial realizada el 25 de febrero de 2026 en el Hotel Oro Verde de Cuenca.
En esta franja se ubican áreas protegidas como el Parque Nacional Sangay y el Parque Nacional Río Negro Sopladora Tinajillas Río Gualaceño, fundamentales para la provisión de agua y la protección de especies como el oso de anteojos y el tapir de montaña.
Los corredores ecológicos permiten que las especies se desplacen entre distintas áreas naturales, evitan el aislamiento de poblaciones y reduce los efectos de la fragmentación de los bosques.
También contribuyen a conservar las fuentes de agua y a sostener las actividades de las comunidades que habitan en estas zonas.
Entre sus metas se incluyen:
- Manejo mejorado de más de 577.000 hectáreas de áreas protegidas, equivalente a más del doble del Distrito Metropolitano de Quito.
- Gobernanza inclusiva en 461.000 hectáreas de paisajes.
- Promoción de 600 hectáreas de producción agrícola regenerativa.
- Restauración de 400 hectáreas estratégicas para la conectividad.
- Beneficio directo a más de 56.000 personas en seis provincias, con enfoque de género e intergeneracional.
Para su implementación, el proyecto se apoyará en organizaciones con experiencia en la región, como la Central Ecuatoriana de Servicios Agrícolas (CESA), la Fundación EcoMinga, el Fondo Regional del Agua (FORAGUA), la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), reforzando especialmente los procesos del Corredor Sangay–Podocarpus.
Durante el lanzamiento, el MAE resaltó la necesidad de fortalecer la gobernanza ambiental y la coordinación interinstitucional para garantizar la sostenibilidad de estos corredores estratégicos.
Por su parte, Tarsicio Granizo, director de WWF Ecuador, resaltó la importancia del proyecto para la conexión ecológica.
«Este proyecto marca un hito porque incorpora un enfoque de paisaje andino conectado con la Amazonía», indicó.
«La conservación de la Amazonía comienza en los Andes, en sus bosques montanos y cabeceras, y en los territorios donde se conectan ecosistemas, personas y medios de vida».
CONECTA ASL3 tendrá una duración de cuatro años y cuenta con un presupuesto aproximado de 4,6 millones de dólares.
La ejecución se realizará de manera coordinada entre organizaciones locales y actores territoriales, garantizando que los procesos generen capacidades duraderas y bases sólidas para la conservación a largo plazo. (I)
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