Masacre deja en evidencia el auge de la minería ilegal en Azuay

ersonal policial, militar y de las unidades especializadas de la provincia durante el levantamiento de los ocho cadáveres hallados en el mirador de Huasipamba, en el cantón Pucará. / Cortesía
ersonal policial, militar y de las unidades especializadas de la provincia durante el levantamiento de los ocho cadáveres hallados en el mirador de Huasipamba, en el cantón Pucará. / Cortesía

Las autoridades de la provincia investigan las circunstancias y causas de ocho muertes violentas que enlutan a varias familias.

En una zona de difícil acceso, donde presuntamente operaba una mina ilegal, en el cantón Pucará, fueron hallados los cadáveres de ocho personas, una mujer y siete hombres, con evidentes signos de violencia. Familiares de las víctimas alertaron a las autoridades sobre el macabro hallazgo.

“Es el resultado de la minería”, señaló Adrián Berrezueta, alcalde de Pucará, al referirse al grave suceso que mantiene ocupados a los equipos de investigación en la recopilación de evidencias para esclarecer lo ocurrido.

Pablo Inga, comandante subrogante de la Subzona de Policía de Azuay, confirmó que la mina donde fueron encontradas las víctimas carecía de permisos para la extracción de minerales.

Hallazgo en mina ilegal

Eloy Cedillo, jefe político de Pucará, fue el primero en recibir la alerta de los familiares de los trabajadores que, presuntamente, laboraban en la mina ilegal. Según relataron, perdieron comunicación con ellos el pasado miércoles, 5 de agosto.

Los familiares indicaron que el pasado viernes acudieron a la mina, pero ya no encontraron a sus allegados. Fue recién a las 09:30 del sábado 8 de agosto cuando decidieron comunicar la desaparición a las autoridades del cantón.

Fuerte contingente para recuperar cuerpos

Debido a las dificultades para acceder a la zona del mirador de Huasipamba, Cedillo informó de la situación a Xavier Bermúdez, gobernador del Azuay, y posteriormente a la Policía Nacional.

Al operativo se sumaron agentes de inteligencia, personal del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestros y Extorsiones (Dinased) y de las Fuerzas Armadas.

Todos se concentraron en el centro cantonal, desde donde partieron en un convoy integrado por unos 25 vehículos y alrededor de 120 personas hacia la mina, ubicada en el sector conocido como El Carbón.

La mayoría de los vehículos llegó hasta el mirador de Huasipamba. Desde ese punto, el acceso se volvió más complicado. A los equipos les tomó entre 40 y 50 minutos llegar hasta la mina, ubicada en la zona de El Carbón, por un camino de tercer orden.

Un familiar de una de las víctimas encabezó la caravana de agentes de seguridad que se dirigió al sitio para confirmar la información preliminar sobre el hallazgo de ocho cadáveres.

Antes de llegar a la mina, los agentes encontraron un vehículo incinerado. Al arribar al lugar, localizaron otro automóvil completamente quemado. De manera preliminar se conoce que el vehículo encontrado junto a la mina pertenecía a una de las víctimas, mientras que el localizado en la vía habría sido utilizado por el autor o autores del ataque.

Al llegar a la mina, identificada como ilegal por habitantes de la zona, los agentes observaron que había tierra removida. Al revisar el lugar, descubrieron indicios de que algo había sido enterrado allí.

Tras remover la tierra, encontraron los cuerpos de las víctimas en dos fosas comunes, con cuatro cadáveres en cada una. Según Cedillo, los cuerpos presentaban huellas de violencia.

El personal de las unidades especializadas inició las investigaciones para identificar y localizar a los responsables de la masacre.

El levantamiento de los cadáveres se extendió hasta las 02:30 de ayer. De manera preliminar, se estima que las ocho personas fueron asesinadas entre el miércoles 5 y el jueves 6 de agosto.

Consecuencias de la masacre

El alcalde Berrezueta señaló que lo ocurrido es una de las consecuencias de la minería ilegal. Sus declaraciones se produjeron durante el acto de colocación de la primera piedra del que espera sea el nuevo mercado del cantón.

Agregó que el hecho registrado en una mina del sector Huasipamba-Mirador estaría relacionado con bandas asentadas en la zona y que, según dijo, “están haciendo daño al cantón”.

Berrezueta expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y ofreció apoyo para los gastos de los sepelios. Por el momento, señaló que al menos 100 agentes, entre policías y militares, permanecen custodiando la zona afectada.

Investigación policial

Pablo Inga, comandante subrogante de la Subzona de Policía de Azuay, informó que los cadáveres presentan huellas de violencia que, posiblemente, habrían sido provocadas con un arma blanca, como un machete.

Asimismo, confirmó que el lugar del hallazgo sería una mina ilegal, ya que durante las indagaciones preliminares se determinó que no contaba con permisos para su funcionamiento, exploración o explotación de minerales.

DATOS:

  • Según habitantes de Pucará, existe presencia de minería ilegal en las zonas alta, media y baja del cantón.
  • Los puntos donde se desarrolla minería ilegal se encuentran, en su mayoría, en zonas de difícil acceso vehicular.
  • La mina donde fueron hallados los cuerpos de las ocho víctimas no contaba con registro catastral minero.
  • Hasta el momento, los familiares han identificado a al menos cuatro de las víctimas como habitantes de Pucará.

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Fabian Campoverde

Fabian Campoverde

Periodista multimedia, creador de contenidos digitales y elaboración de proyectos periodísticos. Tiene una maestría en Comunicación Estratégica Digital. Se especializa en SEO y temas de investigación.