Los viejos, incluidos los mayores, recordamos aún consignas, propósitos y deseos que rondaron en torno a nuestra niñez y juventud. Tuvimos padres que conocían mucho de su oficio: sabían, por ejemplo, que ver nacer a sus hijos no solamente era motivo de regocijo familiar, pues tenían muy claro que en ese momento nacía una responsabilidad …








