Lamento verlo débil, discapacitado y hospitalizado nuevamente. Comprendo las enormes responsabilidades que requiere mantener el Ecuador, país de por si conflictivo, que acarrea gravísimas consecuencias de gobiernos anteriores que muy claramente instituyeron el narcotráfico, convirtiéndonos en un polvorín. Es, así mismo lamentable, escuchar a conciudadanos que no soportan seguir este clima de zozobra e inseguridad …











