CON SABOR A MORALEJA Las islas del Mediterráneo no siempre fueron una postal. Fueron cribas de granos, fortalezas, prisiones, refugios de tropas y atalayas desde las que se dominaban las rutas y el viento. Eran los caminos antiguos de piedra entre Asia, África y Europa. Quien contralaba las costas, era el que decidía lo que …








