El agua tiene memoria y su poderoso espíritu permitió que naciera el Quinto Río y su corriente atravesara diferencias e intereses personales para con enorme alegría, fuerza y creatividad, contra todo pronóstico, fluyera en las calles de Cuenca. Convirtió entonces su inmenso caudal en una sola voz que sembró, a su paso, un profundo pacto …







