El ser humano está sujeto a circunstancias y avatares previstos o imprevistos, que demandan de una capacidad profunda de aceptación de esos momentos y de la búsqueda de remedios o ajustes indispensables para asumir esas determinadas circunstancias. Es preciso recurrir a la resiliencia, como la capacidad de aceptación de las debilidades o vacíos presentados y …








