Si pensar con claridad fuera nuestro estado natural, la vida sería más simple, pero con frecuencia no pensamos: reaccionamos, repetimos, evitamos, y solo a ratos, reflexionamos. Shane Parrish, en su libro Clear Thinking, identifica cuatro sesgos automáticos que sabotean nuestras decisiones sin que nos demos cuenta, no porque seamos torpes, sino porque el cerebro prefiere …







