Alguna vez escuché a un maestro, muy apreciado por su versación y carisma, que el mundo se hizo para gente despierta, siempre alerta, porque el apuro de hoy es la urgencia de mañana; además, decía aquel sabio, que los pasos de la vida tienen prisa y ocasionan lesiones. Con achaques y dolencias despachamos apuros, pero …








