Y mientras compartía su historia, mi mirada se opacó por un largo tiempo -decía ella- Sus lágrimas se acumularon en sus ojos y caían sobre sus mejillas cual delicado hilo salino -conforme su llanto fue el mío-. Su voz entrecortada hablaba por sí sola, no fue necesario decir palabra alguna pues su silencio y profundos …








