Esta hermosa y nuestra Cuenca se distinguió, desde siempre, por haber sido bañada por el agua proveniente de los páramos azuayos, muy particularmente, del macizo de El Cajas y, al sur occidente, por la magia de Kimsakocha; actores, éstos, de una cuenca hidrográfica que nos permitió vivir en el valle de Guapondelig, dedicarnos al agro …








