La Asamblea Nacional del Ecuador tiene un rostro nuevo. Niels Olsen —empresario turístico, outsider del aparato legislativo, y ahora presidente del poder que debería representar a todos los ecuatorianos— asume el cargo con una promesa tan seductora como peligrosa: ser diferente. Pero en un país donde “Asamblea” es sinónimo de desprestigio —con un promedio histórico …







