Existe un latente motivo en la poesía cuencana, sostenido por la presencia lunar entre arboledas, espejos y colinas de la ciudad en esas inmensas noches de cielo plateado que tanto cautivó a sus poetas que, incluso, motivó un inusual pedido al Cabildo, que no se alumbre la ciudad, en las “noches de luna llena”, y …











