En esta contemporaneidad, estéticamente hablando, invadida de rayaduras, manchas, mundos extraños, caóticos y hasta cierto punto deprimentes, nos encontramos en la Galería de la Alcaldía, con unaexposición bellísima que nos refresca el alma. A nuestra respetuosa y neófita opinión, diríamos que, ni siquiera necesita de aquellas sofisticadas introducciones que buscan o mejor dicho que rebuscan expresiones, tratando de convencernos de que una muestra es una obra de arte. “La …











