Si, como lo leen: la soledad inflama. Y no solo la soledad, también el rechazo, la sensación de no pertenecer y otras formas de desconexión social. Así lo demuestran investigaciones en neurociencia, como las de Naomi Eisenberger y su equipo, quienes afirman que la desconexión social activa respuestas biológicas muy concretas en las que el organismo …







