El 24 de enero de 2024 escribí: ¿SE INFORMA, ATIBORRA O DESINFORMA? Luego de un año nada ha cambiado en el periodismo nacional. La enfermedad se ha convertido en epidemia, la morbosidad se ha robustecido, la curiosidad se ha tornado enfermiza. Devoramos conjeturas, perseguimos intrigas, poco nos interesan las causas, consumimos el ‘aquí y ahora’ …









